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Una rubia de blanco, un descapotable rojo y un bosque con niebla: el videoclip de «Casting», escena a escena

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El póster de «Casting» ya ponía sobre aviso: caserón encantado sobre una loma, una luna redonda entre nubes, un tipo encapuchado con un cuchillo y medio elenco de serie B posando. Lo que no avisaba es que el videoclip iba a construir esa película casi entera, con su pandilla de jóvenes, su coche, su bosque, su cabaña y sus sustos. Solo falta la sangre. Y eso, para mí, es lo mejor.

Subí el clip a YouTube el 8 de octubre de 2025; ocupa 3:42. En la descripción lo etiqueté con palabras como terror retro, estética de los noventa, grano de película y cine analógico. Todas son verdad: el clip tiene el color lavado de una cinta de vídeo vieja y la niebla azulada de las películas de miedo que se alquilaban en el videoclub del barrio.

Lo cuento siguiendo el reloj del propio clip; los minutos que doy son orientativos, con margen de un par de segundos.

El título en rojo

El vídeo arranca con un plano de día, en un camino de tierra junto a un campo, con un viejo puente de piedra detrás. Por el camino viene caminando un grupo de chicos y chicas jóvenes, en vaqueros y camisas de cuadros, hacia la cámara. Encima, en letras rojas con aire de rótulo de película de serie B, mi nombre arriba y «CASTING» abajo, enorme.

A los 0:04 la cámara se acerca y los vemos casi de cerca: una chica con una cazadora naranja, un chico de camiseta blanca, otra chica con una camisa de cuadros. Van charlando, despreocupados. Así arranca cualquier película de excursión que se va a torcer: gente joven, buen tiempo, ninguna sospecha.

La pandilla en la carretera

Sobre el 0:08 cambiamos de sitio. Ahora es una carretera estrecha que atraviesa un bosque de pinos, con el sol bajo al fondo, entre los troncos. La pandilla ha crecido: son ocho o nueve, con mochilas, sudaderas y alguna chaqueta amarilla, y caminan en grupo por el centro del asfalto, hacia nosotros.

A los 0:16 la vemos de espaldas, alejándose por la carretera entre la niebla, con el quitamiedos a un lado. Es un plano que conocemos todos aunque no lo hayamos visto nunca: los chavales que se meten en el bosque sin saber lo que les espera.

El clip vuelve varias veces a esa imagen de la pandilla caminando, a los 0:24, a los 0:32, con la luz cada vez más dorada y la niebla cada vez más densa. Es su manera de marcar el paso del tiempo. La tarde se va acabando mientras ellos siguen andando.

La rubia y sus dos escoltas

Y entonces, en el 0:12, aparece ella. Una rubia platino con el pelo ondulado de estrella de cine clásico, los labios rojos y un vestido largo blanco, de tela brillante y mangas de gasa, camina por la misma carretera del bosque. A cada lado lleva a un chico con cazadora de cuero negra, camiseta y vaqueros, el pelo engominado. Los tres avanzan hacia la cámara con paso lento, como si desfilaran.

Es una imagen que no pega con el resto, y por eso funciona. La pandilla va vestida de excursión; ella va vestida de estreno. Ellos parecen chavales de instituto; ella parece salida de un cartel de cine de hace setenta años. El vídeo mezcla dos películas en una: la de los jóvenes que se pierden y la de la diva que lo observa todo.

A los 0:20 la vemos con otro vestido, azul claro con escote, y a los 0:28 otra vez de blanco, con la falda recogida entre los dedos para no arrastrarla por el asfalto. Sus dos acompañantes no cambian: siempre cuero negro, siempre a un paso de ella, siempre mirando al frente. Parecen guardaespaldas, o pretendientes, o las dos cosas.

El descapotable rojo

En el 0:36 entra el coche. Un descapotable rojo, brillante, de los que salen en las películas de carretera, parado en un claro del bosque con niebla. Una chica de chaqueta clara está de pie junto a él, y otra persona se asoma desde el asiento.

Fotogramas del videoclip oficial de «Casting», de Mike Sain't Louis

A los 0:44 el coche está en una curva de la carretera, junto al quitamiedos, con los faros encendidos. Un chico va al volante y una chica, fuera, levanta un brazo como si pidiera que alguien parara. A los 0:48 lo vemos de frente, con la puerta del copiloto abierta, una chica a un lado y otra de pie junto al capó. Algo ha pasado: una avería, un desvío, una discusión.

Sobre el 0:52 ya es de noche. Hay luna llena entre los pinos y el coche está aparcado en mitad del bosque, con cuatro jóvenes de pie a su alrededor, quietos, mirando hacia algún sitio que no vemos. A los 1:00, otra vez de día y otra vez en la carretera, el descapotable lleva una matrícula con un año escrito, «1990», y hay una pareja apoyada en el maletero.

Me hace mucha gracia ese descapotable. Es el único objeto de color intenso en un vídeo dominado por los azules, los grises y los verdes del bosque. Cada vez que aparece, la pantalla se enciende. Y tiene un destino que no voy a destripar todavía.

Las miradas cruzadas

Entre los 0:40 y los 1:08, el vídeo alterna la pandilla, el coche y la rubia con sus dos escoltas. En el 0:40 la vemos en primer plano, con el vestido blanco de escote en pico, mirando a un lado con media sonrisa. En el 0:56 hay un momento casi romántico: uno de los chicos de cuero se inclina hacia ella, de perfil, muy cerca, mientras el otro mira a otra parte.

A los 1:04 y los 1:08, los tres caminan otra vez hacia la cámara entre pinos altísimos y niebla, en un plano simétrico, ella en el centro con el vestido largo, ellos a los lados. La composición es tan perfecta que parece un cartel. Y eso es lo que es: el vídeo está haciendo, plano a plano, el casting de su propia película.

La chica de la linterna

En el 1:12 cambia el tono. Una chica de pelo largo y sudadera gris corre por el bosque, entre hojas secas y árboles de otoño, con una linterna en la mano. Es de día todavía, pero el bosque está oscuro. Corre hacia la cámara con la cara tensa.

A los 1:24 y los 1:28 vuelve a aparecer, esta vez con una camiseta blanca con un dibujo en el pecho, corriendo con la boca abierta, como si gritara. La linterna apunta al suelo y deja un haz de luz entre los troncos.

Por primera vez alguien pasa miedo de verdad. Hasta aquí todo era paseo, coche y pose. A partir de ahora empieza la película de terror de verdad, aunque sin que veamos todavía qué la persigue.

Linternas en la niebla

Entre los 1:36 y los 1:48, el bosque se llena de linternas. Grupos de tres jóvenes caminan entre los árboles con los haces de luz cruzándose en la niebla. Hay una chica rubia con cazadora vaquera y dos chicos, uno con chaqueta universitaria roja y blanca; hay una chica con dos moños en la cabeza, como orejitas, entre dos chicos con cazadora; hay otro grupo que se detiene a mirar algo fuera de plano.

Collage con un detalle de la carátula de «Casting» y las carátulas de «Como en la matanza de Texas», «Mirror», «Cada cornada», «El día de la liberación»

En el 1:44 vemos a dos chicos de espaldas, uno con chaqueta de cuero y otro con cazadora clara, apuntando con las linternas hacia la oscuridad. En el 1:48, una chica con moños y una cazadora vaquera apunta con su linterna hacia la cámara, y detrás de ella dos chicos miran fijamente, muy serios.

Esa parte del vídeo me parece un homenaje precioso a un tipo de escena que todos tenemos en la cabeza: los protagonistas que salen a buscar a alguien de noche, en grupo, con linternas, diciéndose que no hay que separarse. Nunca sale bien.

La cabaña

En el 1:52 aparece la cabaña. Una casa de madera oscura en mitad del bosque, con una ventana iluminada en amarillo. Tres figuras se acercan con linternas. A los 1:56 la vemos de frente, con el porche y la puerta abierta, y tres jóvenes de pie delante, inmóviles, como si dudaran en entrar.

En el 2:08 la cabaña aparece desde más lejos, con la niebla azul alrededor, los haces de linternas cruzándose y unos cuantos chavales en el claro. Y en el 2:16, tres de ellos la miran de espaldas, quietos, mientras la puerta deja salir una luz blanca intensísima, como si dentro hubiera un foco o un incendio.

Toda película de miedo de bosque necesita su cabaña, y la de «Casting» cumple todos los requisitos: madera, ventana encendida, porche, puerta que nadie debería abrir.

La diva entre linternas

Mientras tanto, la rubia sigue a lo suyo. En el 2:00 y el 2:04 la vemos caminando por el bosque de noche con un vestido corto blanco, escoltada otra vez por sus dos chicos, que ahora llevan linternas que apuntan hacia delante. Los haces de luz la enmarcan como si fueran focos de un plató.

En el 2:12 va de largo otra vez, con un vestido blanco vaporoso, en un claro con luna, entre dos hombres que caminan a los lados. En el 2:20 y el 2:24 la escena se repite más cerca: ella en el centro, de frente, con el vestido largo y una linterna en la mano, y dos hombres vestidos de claro a los lados, con sus linternas encendidas apuntando a cámara.

Lo que más me divierte es que la diva no corre nunca. La chica de la sudadera huye, la pandilla busca, los de las linternas se asustan. Ella camina. En una película de terror, la que camina mientras los demás corren suele ser la que sabe algo.

El coche en llamas

A los 2:28 la niebla lo cubre todo: árboles enormes, un claro, siluetas pequeñas al fondo y un haz de luz verdosa que cae del cielo entre los troncos. Es el plano más misterioso del vídeo.

Y en el 2:32 llega el golpe: el descapotable rojo está ardiendo. Una explosión de fuego naranja y humo sale del capó en mitad del claro, con los pinos negros detrás. Dos jóvenes están de pie junto al coche, muy cerca, mirando las llamas sin moverse.

A los 2:40 y los 2:44 el plano se mantiene: el coche en llamas, el humo blanco subiendo entre los árboles, y una pareja quieta a un lado. Nadie corre a apagarlo. Nadie grita. El coche que encendía la pantalla cada vez que salía se acaba de encender de verdad.

La pareja y el rayo

Entre las llamas aparece otra imagen que cambia el ritmo. En el 2:36, una chica rubia apoya la cabeza en el hombro de un chico de pelo oscuro, abrazados, con un rayo cayendo detrás, entre los árboles. En el 2:48, otra pareja en la misma postura: ella con el pelo castaño, mirando a cámara con los ojos muy abiertos; él con traje oscuro, besándole la frente, y otro rayo atravesando el cielo.

Collage con un detalle de la carátula de «Casting» y las carátulas de «My Favorite Artist», «La Boca», «El Abismo en Mi Cabeza», «Nana para Adultos»

Son las únicas escenas tiernas de toda la película. En mitad del bosque, del fuego y de la tormenta, dos personas se abrazan. No sabemos si se consuelan o se despiden. Pero el rayo detrás deja claro que la noche todavía no ha terminado.

Los enmascarados

A partir del ciento setenta y seis, el vídeo deja que aparezcan, por fin, los monstruos. Detrás de la rubia, en la niebla azul, hay una figura alta con capucha negra y la cara cubierta, con los ojos brillando en rojo. Ella está en primer plano, con el pelo rubio peinado en ondas, collar de perlas y labios rojos, y no se gira.

En el 3:00 y el 3:04 el encuadre es aún más claro: ella a la izquierda, uno de sus chicos de cuero en el centro y, a la derecha, un encapuchado negro con la cara tapada. En el 3:08, detrás de ella, hay dos personas con máscaras blancas de portero de hockey, de esas con agujeros. Y en el 3:12, detrás de su hombro, una cabeza de diablo con cuernos y ojos rojos.

Lo bonito es que ella sigue igual en todos esos planos: quieta, peinada, con la mirada al frente y una expresión entre asustada y altiva. Los enmascarados cambian; la diva no. Es la protagonista de la película y lo sabe.

La cara de susto

En el 3:16, la rubia mira a un lado con los labios entreabiertos, entre dos chicos con cazadora, uno de ellos con un palo en la mano. En el 3:20 y el 3:24, uno de sus acompañantes de cuero se inclina hacia ella y le habla muy cerca, casi al oído, mientras ella abre mucho los ojos. Detrás, en la niebla azul, otra vez la silueta encapuchada.

Es el plano más de película clásica de todo el clip: la estrella con cara de susto en primer plano, el galán que le susurra algo, el monstruo al fondo. Está tan bien colocado que casi se oye el violín de la banda sonora.

El final

En el 3:28 la rubia aparece de perfil, iluminada por un resplandor naranja, con un vestido de tirantes y la cabeza un poco ladeada, y sus dos chicos detrás, en la niebla. En el 3:32 vuelve el primer plano: ella mirando hacia un lado, el chico de cuero junto a su oreja, el encapuchado detrás.

Y en el último fotograma, en el 3:36, el color cambia. Todo se vuelve cálido, rojizo, como si hubiera fuego fuera de plano. La rubia está en el centro, de frente, con un vestido blanco de mangas abullonadas y un collar brillante, los labios rojos, la mirada seria. A su derecha, uno de sus chicos de cuero. A su izquierda, el encapuchado negro.

Ahí acaba el vídeo. No sabemos quién ha sobrevivido, ni qué había en la cabaña, ni quién quemó el coche. Queda claro, eso sí, que el elenco está al completo y que la diva sigue en el centro del cartel.

Por qué se llama «Casting»

En una prueba de reparto se decide qué cara va con qué personaje. El vídeo juega con eso de principio a fin: enseña a sus criaturas como quien las pone en fila delante de un director. Está la pandilla de excursión, la chica que corre con la linterna, los chicos de las cazadoras, la pareja que se abraza bajo el rayo, los enmascarados y, por encima de todos, la rubia de blanco.

Ficha de la canción «Casting» con su carátula: disco «El día de la liberación», letra y producción de Mike Sain't Louis

La gracia está en sospechar de todos: quién acabará gritando, quién lleva la máscara y quién es solo un extra con mala suerte. El vídeo no lo resuelve. Te enseña las caras, te deja sospechar y te despide con el cartel final, como un tráiler.

Y hay otra cosa que me gusta: en este reparto, la estrella no es la chica que grita. Es la que mira a cámara sin pestañear con un monstruo detrás. El terror de serie B siempre ha tenido algo muy camp, muy de pose, muy de diva, y este vídeo se queda con esa parte.

Las palabras de la canción aún no están colgadas; en cuanto suban, irán a la página de letras.

Los personajes

Todos los personajes del vídeo son inventados. No tienen nombre y no representan a nadie real. Son tipos, como en las películas de las que beben: la pandilla, la que huye, el galán, la diva, el enmascarado.

La rubia es el personaje central. Cambia de vestido muchas veces, del blanco largo al azul claro, del corto de noche al de mangas abullonadas del final, pero nunca cambia de actitud. Sus dos chicos de cuero son su sombra. Aparecen con ella en casi todos sus planos, a veces como escoltas, a veces como pretendientes y, al final, al lado de los enmascarados, como si pudieran ser cualquiera de las dos cosas.

La pandilla y la chica de la linterna son el otro lado. Son los que se mueven, los que buscan, los que se asustan. Sin ellos no habría película de miedo. Con ellos, la diva tiene a quién mirar por encima del hombro.

El terror en el universo Gayfolk

«Casting» no es la única canción del proyecto que mira al cine de terror. En «Como en la matanza de Texas» el miedo empieza en un bar y en una puerta, y en el post en el que conté cómo la hice, «Una motosierra cambiada por un vampiro», explico por qué una motosierra acabó siendo un vampiro.

Me gusta el terror por lo que tiene de teatro. Los monstruos con máscara, las rubias que gritan, los chicos con cazadora, las cabañas en el bosque: todo es disfraz. Y el disfraz, en el universo Gayfolk, es casi un idioma propio. Lo vemos en las plumas de «Mirror», en los trajes de luces de «Cada cornada» o en la pasarela de «Gatekeeping».

En «Casting», el disfraz es el género entero. El vídeo se pone la ropa de un filme de miedo de los noventa y la lleva con todo el descaro del mundo.

En qué disco vive

Pertenece a «El día de la liberación», último volumen de la trilogía GAYFOLK, donde ocupa el número 43 del listado. El clip entero está junto a los demás en el apartado de vídeos.

Para quien quiera recorrer los tres discos con calma, dejé un itinerario en «Cómo escuchar la trilogía Gayfolk de principio a fin».

Quién hace qué

Escribo, compongo y produzco: soy letrista, compositor y productor musical. La música e interpretación vocal están hechas con IA, y la dirección de los clips corre de mi cuenta. El reparto de tareas, con detalle, en este texto.

Un juego para la segunda vez

Cuando lo pongas otra vez, haz de director de reparto. Cuenta cuántas veces cambia de vestido la rubia. Fíjate en cuándo aparece el descapotable y en qué estado. Busca la luna llena y los dos rayos. Y en el último fotograma, mira quién está a cada lado de la diva.

Y después reparte tú los papeles: a quién le toca correr, a quién esconderse detrás de una careta y a quién quedarse en el centro del póster.

Preguntas frecuentes

¿De qué va el clip de «Casting»? Una pandilla de jóvenes que camina por una carretera del bosque, una rubia platino vestida de blanco escoltada por dos chicos con cazadora de cuero, un descapotable rojo, chicos y chicas con linternas en la niebla, una cabaña con la ventana encendida, el coche ardiendo, dos parejas abrazadas bajo un rayo y, al final, enmascarados detrás de la rubia.

¿Hay sangre o violencia explícita? No. El vídeo juega con la estética del terror retro, pero no enseña heridas ni muertes: hay sustos, fuego y máscaras.

¿Qué fecha y duración tiene? Subió a YouTube el 8 de octubre de 2025; son 3:42 minutos.

¿A qué álbum pertenece? A «El día de la liberación», tercera entrega de GAYFOLK (pista 43).

¿Los personajes son personas reales? No. Todos los personajes del vídeo son inventados y no representan a nadie.