
Por Mike Sain't Louis ·
Una mesa para veinte y un solo invitado: los personajes del videoclip de «Not Your Supply»
«Not Your Supply» es, probablemente, la canción más dura de mi catálogo en lo musical: techno industrial, de nave a oscuras, con una letra entera en inglés que dice desde la primera línea a quién va dirigida: a alguien que aparece cuando le falta algo y se esfuma en cuanto lo ha conseguido. Llegó a YouTube el 8 de diciembre de 2025, con un clip de tres minutos y un segundo.
Lo curioso es que el vídeo no se parece nada a una rave. No hay naves industriales, ni láseres verdes, ni gente sudando en la pista. Hay palacios. Salones con lámparas de cristal, mesas de banquete interminables, tronos dorados, iglesias con velas en el suelo, espejos con marcos barrocos. Y en ese decorado de lujo se mueven unos personajes muy concretos, que se repiten y se responden como en una obra de teatro sin diálogo.
Ya he contado en otros sitios de qué va esta canción y por qué está en inglés. Aquí quiero hacer algo distinto: presentar a los personajes del videoclip uno por uno, como si fueran el reparto de una película, y ver qué dice cada uno junto a los versos.
El hombre de la portada
El vídeo empieza con una cara. Un hombre joven, moreno, con una sonrisa ligera, bañado en luz azul y dorada. Arriba, mi nombre en amarillo; abajo, el título. Es el mismo tipo de cara que reaparece después varias veces, en otras luces y en otros tamaños.
No es un personaje con nombre. Es un rostro. Y que el clip arranque con una sonrisa me parece significativo, porque la canción describe a alguien cuya cara amable era parte del negocio. «You touch like it's a business». Tocas como quien hace negocios. La sonrisa del principio es la del escaparate.
El hombre de la mesa para veinte
El personaje que da título a este artículo aparece pronto. Lo vemos de espaldas, con traje azul marino, sentado en la cabecera de una mesa de banquete larguísima, en un comedor azul con las paredes llenas de cuadros y una lámpara de araña de cristal en el techo. La mesa está puesta para muchísima gente: platos, copas, centros de flores blancas. Pero no hay nadie más.
Más adelante vuelve en otro comedor, este dorado, con sillas tapizadas en terciopelo rojo, sentado en el centro de otra mesa enorme, también solo, con pajarita, mirando a cámara. Y en otro plano la mesa aparece directamente vacía: una silla dorada de respaldo alto, un plato, una copa de vino, la lámpara encendida y nadie sentado.
Para mí este es el personaje central del clip, porque es la imagen exacta de uno de los versos más importantes de la canción: «You need a room full of people / To feel that you exist». Alguien que solo se siente real si le rodea un público. El vídeo lo da la vuelta. Pone la sala, pone la mesa, pone las copas. Y deja fuera a la gente. El hombre que necesitaba público está sentado ante veinte cubiertos sin nadie.
No sé si la imagen es castigo o retrato. Puede ser las dos cosas. Lo que sí sé es que es la que más recuerdo del vídeo.
Las reinas de los tronos
El segundo grupo de personajes son mujeres sentadas en tronos. Hay tres, muy distintas.

La primera lleva un vestido verde esmeralda y está sentada en un sillón de madera tallada, con un hombre de traje gris inclinado hacia ella, hablándole muy cerca, como quien pide algo o lo explica.
La segunda es una mujer rubia, mayor, con un vestido de terciopelo morado, sentada en un trono dorado en una sala de paredes grises. Mira a cámara sin expresión.
La tercera es la más espectacular: una mujer joven de pelo negro largo, con un vestido rojo enorme que se derrama por las escaleras, sentada en un trono blanco en medio de un palacio en ruinas. Hay escombros en el suelo, columnas caídas, y una luz que cae desde arriba como un foco. Ella está erguida, las manos en los brazos del trono.
Antes de esa escena la hemos visto, o hemos visto a alguien muy parecida, bajando una escalera del mismo palacio con un vestido granate y una tiara, y caminando por un salón con los cristales rotos.
¿Quiénes son las reinas? El vídeo no lo dice. Mi lectura es que se trata de una galería de personas a las que se rinde homenaje. Y en una canción sobre alguien que se alimenta de la atención de los demás, los tronos tienen dos lecturas posibles: o son el sitio que esa persona exige, o son el sitio que por fin recupera quien se va. Me quedo con la segunda para la reina del palacio en ruinas. Está sentada sobre los escombros, pero está sentada en un trono.
Los hombres de rodillas
Frente a las reinas, el vídeo pone a hombres que se arrodillan. Un chico con camisa granate, de rodillas en una plaza llena de velas encendidas, delante de una fachada iluminada de azul. Otro de rodillas en una iglesia, rodeado de velas en el suelo, delante de una cara gigante proyectada en la pared. Otro inclinado ante la mujer del vestido verde.
En la letra hay una frase que encaja con ellos: «You need a body full of patience / To sharpen all your tricks». Hace falta alguien con un aguante infinito para que los trucos funcionen. Los hombres arrodillados son esa paciencia. La postura del que espera, del que pide perdón por algo que no ha hecho, del que se queda.
El chico de la plaza de las velas es, para mí, el más conmovedor. Primero está de rodillas con la cabeza alta; en el plano siguiente se ha encogido, casi tumbado sobre las piedras. Es el cansancio de tanto esperar.
Las caras gigantes
Hay un personaje que no es exactamente una persona, sino una imagen: caras enormes de hombre proyectadas en las paredes. Una ocupa el fondo de una nave de iglesia, entre candelabros, con un hombre de pie delante, pequeñísimo, con los brazos levantados. Otra aparece en una pared de piedra, como un fresco, con hileras de velas a sus pies y una figura arrodillada. Otra más, de perfil, bañada en azul, ocupa toda la pantalla.
Estas caras son el retrato más claro de la figura de la que habla la canción. Alguien que necesita ser más grande que todo lo demás. Que ocupa la pared entera del templo. Ante quien se encienden velas. Y lo que me parece más interesante es que el vídeo no la convierte en monstruo: son caras guapas, serenas, casi de anuncio. La amenaza no está en el gesto, está en el tamaño.
Los espejos dorados
Los espejos son otro personaje recurrente. Un hombre con traje blanco crema aparece ante un espejo enorme de marco dorado en una sala con columnas de mármol. Otro, de chaqueta blanca, se mira en un espejo barroco y su reflejo le devuelve la mirada. Una mujer de negro se asoma a un espejo dorado redondo mientras otra, sentada en un sillón, la observa y sonríe. En una catedral, un espejo de pie con marco dorado acompaña a un hombre de esmoquin blanco junto a una mesa con pétalos rojos.
Cualquiera que conozca el mito de Narciso sabe por qué hay tantos espejos en una canción así. Narciso se enamoró de su reflejo en el agua y no pudo apartar la mirada hasta consumirse. Pero en este clip los espejos no solo sirven para mirarse uno mismo. Sirven para ver cómo mira el otro. La mujer del sillón que observa a la del espejo, sonriendo, es una de las imágenes más inquietantes del vídeo. No sabemos qué piensa. Solo vemos que mira.
Los regalos envueltos
En dos escenas alguien entrega un regalo. En una iglesia con frescos en las paredes, una mujer rubia vestida de blanco le da a una mujer de morado una caja que brilla por dentro, como si tuviera luz propia. En otro salón, una mujer con vestido negro de encaje le tiende a un chico vestido de blanco una caja envuelta en papel dorado con un lazo.

Los regalos son pequeños y no se abren nunca. Y en una canción que dice «You stay like it's a loan», te quedas como quien pide un préstamo, los regalos tienen algo de transacción. Se dan para recibir algo a cambio. O al menos así me lo parece cuando los pongo junto a los versos.
La chica del vestido de arcoíris
Entre tanto terciopelo oscuro, hay un personaje que es pura luz: una mujer vestida con un traje largo iridiscente, que cambia de color con cada movimiento, del rosa al verde y al azul, de pie en un pasillo de palacio con los brazos completamente abiertos. Y, más adelante, una mujer de terciopelo azul sentada en una silla con un hombre de pie detrás de ella, ante un fondo en el que se dibuja un arcoíris de verdad.
En un vídeo tan oscuro, estos dos planos son como ventanas. Los colores del orgullo aparecen cuando nadie los espera, en medio de los salones fríos. Para mí son la señal de que la canción no se queda en la rabia: también hay sitio para la libertad.
El chico del patio
Y luego hay un niño. Aparece solo una vez, en un plano muy distinto a todos los demás: un patio de colegio vacío, con suelo de cemento y paredes llenas de grafitis, y un niño con camiseta blanca corriendo hacia un lado de la pantalla. No hay palacio, ni velas, ni terciopelo. Hay luz de día y un patio.
No voy a ponerle al niño más significado del que tiene en el vídeo. Pero en medio de tanto lujo de cartón piedra, ese patio de cemento es lo único que parece real. Un niño que corre. Puede que hacia algo, puede que lejos de algo.
Los rostros detrás del cristal roto
Hay una secuencia en la que varias caras de hombres aparecen detrás de un cristal agrietado, repetidas, superpuestas, como si alguien hubiera roto un espejo y cada fragmento guardara una cara distinta. Una de ellas, más cerca, mira hacia abajo.
Es el momento en el que el vídeo se rompe, literalmente. Y a mí me recuerda a la parte de la letra que se queda repitiendo el título cuatro veces seguidas: «Not your supply / Not your supply». Cuando una frase se repite tanto, deja de ser una frase y se convierte en un golpe. El cristal roto es la imagen de ese golpe.
El hombre de la lágrima
Casi al final, un hombre joven con el pelo despeinado mira de lado con una lágrima en la mejilla, y a su lado aparece su reflejo en una ventana o un espejo. Antes, otro hombre, en un plano dividido en dos, tiene media cara dorada y media cara azul.
La lágrima es el único gesto de dolor explícito de todo el clip. Llega tarde, cuando la canción ya ha dicho todo lo que tenía que decir. Y me parece bien que llegue así: después del techno, después de los tronos y las velas, alguien llora. La letra lo explica a su manera: «But every time you play with hearts / It's always me in flames». Cada vez que juegas con corazones, el que arde soy yo.
La tarjeta final
El último plano no es un personaje sino una portada: tres hombres con trajes de flores sobre un fondo rosa, con el título del disco en letras grandes. Es la portada de «Descubierto un nuevo planeta llamado Gayfolk», y el vídeo la usa como firma. Es lo mismo que hacen otros clips míos: devolverte al Planeta Gayfolk cuando termina la historia.

Tres tipos de sala
Si te fijas en los decorados, el clip alterna tres clases de espacio, y cada una tiene sus personajes.
Están los salones de palacio: comedores con lámparas de araña, pasillos con suelo de mármol, escaleras imperiales. Ahí viven las reinas, los banquetes y los regalos. Es el mundo de la apariencia, donde todo está puesto para impresionar.
Están las iglesias: naves góticas atravesadas por focos de luz blanca, frescos en las paredes, hileras de velas en el suelo, atriles de madera. Ahí están las caras gigantes y los hombres de rodillas. Es el mundo de la devoción, donde alguien adora y alguien es adorado.
Y hay un tercer espacio que aparece poco pero que me parece clave: una habitación blanca, moderna, casi vacía. En una versión tiene líneas de neón en las paredes y una escultura de cristal sobre una mesa con flores blancas, y un hombre con traje blanco que la mira. En otra es una sala blanca con claraboyas en el techo y un hombre de espaldas, también de blanco, frente a una mesa larga y una pared desnuda con un pequeño espejo dorado.
Esa sala blanca no tiene lámparas de cristal ni velas ni tronos. Es lo contrario del palacio. Y el hombre de espaldas que la mira me parece alguien que acaba de salir de todo lo anterior y todavía no sabe qué poner en las paredes. Un sitio limpio, sin público. Puede que sea la imagen más esperanzadora del vídeo, aunque no tenga ni un solo color.
El montaje y el bombo
El techno de «Not Your Supply» tiene un pulso fijo que no se detiene, y el montaje del vídeo lo sigue: planos cortos, cambios de sala constantes, personajes que entran y salen sin presentación. No hay una escena que dure mucho. Nadie habla. Las miradas a cámara sustituyen al diálogo.
Ese ritmo hace que los personajes se mezclen en la memoria. Después de verlo, cuesta recordar si la reina del vestido rojo estaba antes o después del chico de las velas. Y creo que eso también forma parte de lo que cuenta la canción: cuando vives una relación así, los días se confunden, las escenas se repiten, todo parece la misma cena en un comedor distinto.
El personaje que no sale
Como en otras canciones mías sobre este tema, quien recibe la letra no tiene cara en el vídeo. Hay caras enormes en las paredes, hay hombres ante espejos, hay reyes y reinas. Pero no hay un villano concreto, alguien a quien se pueda señalar. Y eso es una decisión que mantengo en todas mis canciones: hablar de lo que pasó sin poner nunca a nadie en el punto de mira.
Lo que sí hay es un «I», un yo que habla en toda la canción y que dice lo que no es: «I'm not your supply, I'm not your drug». Me niego a ser tu despensa y tu dosis. Es una frase en negativo, y aun así es una afirmación. Decir lo que no eres es el primer paso para empezar a decir lo que sí eres.
Por qué en inglés y por qué techno
Escribí esta letra en inglés casi entera, y no es la única: hay un artículo entero sobre mis letras en dos idiomas. A veces otro idioma te deja decir cosas que en el tuyo pesan demasiado. Y el techno, con su golpe constante y sin melodías que consuelen, era el sonido que necesitaba para algo que no quería endulzar. Las etiquetas de la descripción del vídeo lo dicen sin rodeos: #HardTechnoAgainstNarcissism, #YouAreNotDisposable, #YouAreNotAResource. No eres desechable. No eres un recurso.

Lo que hay detrás
Detrás de esta canción no pongo nombres ni detalles que permitan reconocer a nadie. Lo que sí he contado en primera persona, y aquí lo resumo, es que mi vida sentimental está marcada por dos parejas largas que salieron mal; me enamoré por primera vez a los 22, y muchos años después llegué a entender que las dos eran personas narcisistas. Es mi forma de explicármelo, no una etiqueta médica. Si quieres leerlo entero, está en Enamorado desde los 22.
La palabra «supply» se me quedó grabada cuando por fin comprendí que durante años había funcionado como depósito de atención, de energía y de paciencia para otra persona. Ese descubrimiento no llegó solo. Llegó después de que a los 41 me diagnosticaran una depresión mayor, y gracias a una buena psicóloga que me acompañó mientras lo entendía. La canción es la versión con bombo de aquella conversación.
Si te sientes usado en una relación, si no sabes cómo salir o si alguna vez se te pasa por la cabeza que no puedes seguir, el 024 te atiende sin coste, de día y de noche, también por chat. Ante un peligro inmediato, llama al 112. Pedir ayuda funciona: es la frase que más repito porque es verdad. Hay una lista de recursos y primeros pasos en Salud mental sin tabú.
Sus hermanas en el catálogo
«Not Your Supply» tiene parientes cercanos. «No Contact» es la siguiente decisión: cortar. «La empatía de la arpía» cuenta la sonrisa falsa desde dentro de una boda. Y «El narcisista» es la más frontal de todas. Cada una tiene su videoclip y su mundo, pero esta es la única ambientada en un palacio.
El reparto completo
- El hombre de la portada: la sonrisa del escaparate.
- El hombre de la mesa para veinte: el que necesitaba público, solo ante veinte cubiertos.
- Las reinas de los tronos: verde, morado y rojo; la del palacio en ruinas se sienta sobre los escombros.
- Los hombres de rodillas: la paciencia que se agota.
- Las caras gigantes: más grandes que el templo, con velas a sus pies.
- Los espejos dorados: Narciso y quien le mira mirarse.
- Los regalos envueltos: cajas que no se abren.
- La chica del arcoíris: la ventana de luz.
- El niño del patio: lo único que parece real.
- Las caras tras el cristal roto: el golpe del estribillo.
- El hombre de la lágrima: el que arde.
Cómo verlo
Te propongo fijarte en una sola cosa: cuántas veces aparece alguien solo en una sala hecha para muchos. La mesa del banquete, la nave de la iglesia, el pasillo del palacio, el patio del colegio. Es la imagen que más se repite. Y junto a unos versos sobre alguien que necesita público para sentirse vivo, esa soledad cambia de sentido.
Si quieres seguir la letra mientras miras, la tienes en las letras; el resto de mis clips están reunidos en la página de vídeos. Yo escribo, compongo y produzco; la música e interpretación vocal están hechas con IA.
Preguntas frecuentes
¿Qué se ve en el videoclip de «Not Your Supply»? Palacios, iglesias y comedores de lujo con personajes que se repiten: un hombre solo ante una mesa de banquete enorme, reinas en tronos, hombres de rodillas entre velas, caras gigantes proyectadas en las paredes, espejos dorados, regalos envueltos y una mujer con un vestido de arcoíris.
¿Cuándo se estrenó? El 8 de diciembre de 2025 en YouTube. Dura tres minutos y un segundo.
¿Qué significa «supply»? En inglés, «suministro». La letra lo usa para hablar de alguien que trata a su pareja como una fuente de atención y energía, no como una persona.
¿Aparece la persona a la que va dirigida la canción? No. El vídeo tiene caras enormes en las paredes y hombres ante espejos, pero ningún personaje que la represente de forma concreta.
¿Con qué disco termina el vídeo? La tarjeta final es la portada de «Descubierto un nuevo planeta llamado Gayfolk».