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Salud mental sin tabú: la serie completa y dónde pedir ayuda

Esta página reúne todos los textos en los que hablo de mi salud mental. Los he escrito para que sirvan a otras personas, y por eso aquí los ordeno, explico de qué va cada uno y te dejo un mapa de dónde pedir ayuda según lo que estés viviendo.

Si lo estás pasando mal ahora mismo, no hace falta que sigas leyendo: llama al 024. Te atienden a cualquier hora, gratis y sin que quede registro en ningún sitio público; si no puedes hablar, hay chat. Con peligro inmediato, el 112. Y en el 717 003 717, el Teléfono de la Esperanza acompaña crisis día y noche. Pedir ayuda funciona.

Por qué existe esta serie

He decidido contar esto abiertamente por una razón sencilla: si alguien que está pasando por algo parecido lee esto y se siente un poco menos solo, o se anima a pedir ayuda, habrá merecido la pena.

Con mi música y con estos blogs quiero aportar algo a la conciencia social. Quiero que la salud mental se hable con claridad, sin morbo y sin vergüenza. Y quiero, en particular, que el suicidio deje de ser un tabú.

Escribo letras, compongo y produzco; la música y las voces salen de la inteligencia artificial, y de ahí que me llame «el primer cantautor IA». Pero lo que cuento en esta serie no tiene nada de artificial ni de personaje. Es mi vida.

Lo que he contado, en pocas líneas

Para quien llegue aquí sin haber leído nada, este es el resumen de lo que comparto en la serie:

  • Me enamoré a los 22 años. Después de dos relaciones fallidas, entendí que las dos personas con las que estuve eran narcisistas.
  • De niño sufrí bullying y abusos sexuales repetidos. Todo eso se fue acumulando dentro hasta convertirse en una bomba de relojería.
  • A los 41 años me diagnosticaron depresión mayor de gravedad elevada, fobia social, trastorno de estrés postraumático, trastorno de evitación y ansiedad.
  • Ahora lucho con esas heridas, y una buena psicóloga me está ayudando a seguir adelante.

No doy nombres de nadie ni detalles de lo que pasó. No hacen falta para entender lo importante, y no quiero que esta serie se lea como un relato morboso. Lo que quiero es que se lea como una mano tendida.

Los textos de la serie

Estos son los textos, en el orden en que los he publicado. Puedes leerlos seguidos o ir directamente al que más te toque.

1. [Enamorado desde los 22: dos relaciones y lo que entendí después](/blog/enamorado-desde-los-22-dos-relaciones-y-lo-que-entendi-despues). Hablo de lo que significa enamorarse con el corazón entero y, después, entender que las dos personas con las que estuviste eran narcisistas. Explico qué quiero decir con esa palabra, por qué no la uso como diagnóstico clínico y qué señales de alerta me habría gustado conocer.

2. [La bomba de relojería: heridas de la infancia que estallan de adulto](/blog/la-bomba-de-relojeria-heridas-de-la-infancia-que-estallan-de-adulto). El acoso escolar y los abusos sexuales que sufrí de niño, contados sin detalles, y lo que dice la investigación sobre cómo el trauma infantil puede estallar décadas después. Aquí aparece también la frase final del vídeo de «El panda del acoso sexual».

3. [Diagnóstico a los 41: ponerle nombre a lo que pesaba](/blog/diagnostico-a-los-41-ponerle-nombre-a-lo-que-pesaba). Qué significan, en general y con fuentes fiables, cada uno de los cinco diagnósticos que recibí. Con mitos, un pequeño glosario y consejos para contárselo a otras personas.

4. [Gracias a mi psicóloga: la terapia y las canciones para seguir](/blog/gracias-a-mi-psicologa-la-terapia-y-las-canciones-para-seguir). Un agradecimiento a la profesional que me está ayudando, una explicación sencilla de qué es la terapia psicológica y cómo se busca en España, y el lugar que ocupan las canciones en todo esto.

5. [Hablemos del suicidio sin tabú: pedir ayuda funciona](/blog/hablemos-del-suicidio-sin-tabu-pedir-ayuda-funciona). Un texto que no habla de mí, sino de cómo reconocer las señales, cómo preguntar a alguien que te preocupa, qué mitos hacen daño y a quién llamar. Escrito siguiendo las recomendaciones de la OMS.

La serie sigue también en gayfolkplanet.com, con su propia guía de lectura y textos sobre el abuso narcisista en parejas LGTBI, el bullying LGTBIfóbico en la infancia, los supervivientes de abuso sexual infantil y la fobia social y la evitación.

Por dónde empezar según lo que buscas

No todo el mundo llega a esta página por lo mismo. Te propongo una puerta de entrada según tu situación:

Fotogramas del videoclip oficial de «Ruido en mi mente», de Mike Sain't Louis
  • Si sospechas que tu pareja te manipula, te desprecia o te hace dudar de ti, empieza por el primer texto. Y escucha mi canción «El narcisista».
  • Si arrastras algo de tu infancia que nunca has contado, el segundo texto es para ti. Léelo con calma y para cuando lo necesites.
  • Si acabas de recibir un diagnóstico, o sospechas que algo no va bien, el tercero explica qué significa cada nombre y dónde pedir ayuda.
  • Si estás pensando en ir a terapia pero te da miedo, el cuarto es el que más te puede servir.
  • Si te preocupa alguien, o tú mismo piensas en el suicidio, ve directamente al quinto. Y si es urgente, llama antes al 024.
  • Si acompañas a alguien que está mal, casi todos los textos tienen una parte pensada para ti.

Cómo leer esta serie sin hacerte daño

Hablar de estos temas es necesario, pero leer sobre ellos también puede remover. Algunas ideas para cuidarte mientras lees:

  • Los textos mencionan abuso narcisista, acoso escolar y abuso sexual infantil, siempre sin detalles. Aun así, si has vivido algo parecido, pueden tocarte.
  • No hace falta leerlo todo de golpe. Puedes leer un texto, cerrar, y volver otro día.
  • Si algo te remueve mucho, habla con alguien de confianza o con un profesional. El 024 también está para eso.
  • Si te reconoces en algo, eso no es un diagnóstico. Es una señal para consultar con un profesional.
  • Y si lees para entender a otra persona, recuerda que cada historia es distinta.

Lo que no vas a encontrar aquí

Hay cosas que he decidido dejar fuera, y quiero explicarlo.

No vas a encontrar nombres. Ni de las personas con las que estuve, ni de quienes me hicieron daño de niño, ni de quien me trata ahora. La serie no es un ajuste de cuentas.

No vas a encontrar detalles de los abusos. No los necesitas para entender lo que significan, y los detalles pueden hacer daño a quien ha vivido algo parecido.

No vas a encontrar diagnósticos de otras personas. Cuando digo que entendí que mis dos exparejas eran narcisistas, hablo de lo que viví, no de un diagnóstico clínico, que solo puede hacer un profesional.

Y no vas a encontrar métodos ni descripciones relacionadas con el suicidio. Sigo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud para hablar de ello de forma que proteja, no que ponga en riesgo.

Si alguien te cuenta que sufrió abusos de niño

Puede que leas esta serie porque alguien cercano te ha contado algo parecido a lo que yo cuento. Si es así, lo que hagas en ese momento importa mucho. Las organizaciones que trabajan con supervivientes coinciden en algunas pautas generales:

  • Cree lo que te cuenta. Para muchas personas, la primera reacción que reciben marca si volverán a hablar de ello o no.
  • No pidas detalles. Deja que cuente lo que quiera, a su ritmo. No es un interrogatorio.
  • Dile que no fue culpa suya. Nunca lo es. Quien abusa de un niño es el único responsable.
  • No decidas por ella. Puedes ofrecer ayuda para buscar apoyo profesional o para denunciar, pero respeta sus tiempos.
  • Si quien te lo cuenta es un menor, protégele: busca ayuda ese mismo día. La Fundación ANAR orienta también a adultos que no saben qué hacer.
  • Cuídate tú también. Escuchar algo así remueve. Hablar con un profesional puede ayudarte.

Contarlo de adulto, a veces décadas después, es muy frecuente. Que haya pasado mucho tiempo no le quita verdad ni importancia.

Si estás en una relación que te hace daño

El primer texto de la serie habla de mis dos relaciones, pero quiero dejar aquí unas ideas generales para quien esté ahora mismo dentro de una relación que le hace sentir pequeño.

Mike Sain't Louis como pegatina sobre una página de cuaderno con papeles rasgados, con el verso «Cierro los ojos pero no se va esta vez» de «Ruido en mi mente»

Hay patrones que suelen repetirse en las relaciones de control y manipulación: hacerte dudar de tu memoria o de tu juicio, alternar el cariño intenso con el desprecio o la frialdad, aislarte poco a poco de tu gente, culparte de todo lo que va mal, contar de ti una versión que no reconoces. Ninguna de estas cosas es amor, aunque a veces vengan envueltas en él.

En las parejas del mismo sexo, además, a veces cuesta todavía más ponerle nombre, porque el maltrato se asocia casi siempre a parejas heterosexuales y no encontramos referentes. Pero existe, y también tiene salida. Los servicios LGTBI de Madrid que aparecen en el mapa de recursos pueden orientarte. Si eres mujer y sufres violencia de tu pareja o expareja hombre, el 016 está para ti. Y si en algún momento temes por tu seguridad, llama al 112.

Salir no es sencillo, y no tienes que hacerlo de golpe ni solo. Contárselo a una persona de confianza o a un profesional ya es un paso.

Cuidarse en lo cotidiano

Ningún hábito sustituye a un tratamiento, y nadie se cura una depresión grave a base de paseos. Pero los profesionales coinciden en que algunas cosas cotidianas ayudan a sostener el día a día mientras se recibe ayuda:

  • Dormir con cierta regularidad, en la medida de lo posible.
  • Moverse un poco, aunque sea salir a la calle diez minutos.
  • Comer a horas parecidas y no saltarse comidas.
  • Moderar el alcohol y evitar otras drogas, que empeoran la ansiedad y la depresión.
  • Mantener algún contacto, aunque sea un mensaje a una sola persona.
  • Hacer algo pequeño que te guste, sin exigirte disfrutarlo como antes.
  • Ser amable contigo los días en que no consigues nada de lo anterior.

Si nada de esto te resulta posible, no es un fracaso tuyo. Es una señal de que necesitas más apoyo, y está bien pedirlo.

Las canciones que acompañan la serie

Muchas de mis canciones hablan de estas cosas, a veces de forma directa y a veces con mucha ironía. Algunas que te pueden acompañar mientras lees:

  • «Ruido en mi mente» describe lo que es vivir con la cabeza llena de ecos: «Cierro los ojos pero no se va esta vez». Más adelante dice: «Quiero escaparme de este laberinto». Para mí es una de las descripciones más claras de cómo se vive la ansiedad y el trauma por dentro.
  • «No me aparece una ilusión» y su estribillo, que da vueltas como dan vueltas los pensamientos en un día de depresión.
  • «El abismo en mi cabeza», sobre la tristeza que no se ve desde fuera.
  • «La música me está salvando», sobre lo que las canciones hacen por mí.
  • «El panda del acoso sexual», que juega con la ironía hasta el final y termina con una frase que no es broma: «por eso mi vida es como la de South Park, pues todo empezó con un abuso sexual».
  • «No Contact», sobre cortar el contacto para poder respirar.

En «Ruido en mi mente» hay otro verso que me parece muy honesto: «Construyo un muro para verme después». Eso es, para mí, lo que hacen muchas personas con trauma: construir muros para protegerse. La terapia, con tiempo, ayuda a decidir cuáles se quedan y cuáles se pueden ir bajando.

Mapa de recursos según tu situación

Todos estos recursos son de España y se comprobaron el 22 de octubre de 2026. Los ordeno por situación, para que encuentres rápido el que necesitas.

Collage con un detalle de la carátula de «Ruido en mi mente» y las carátulas de «El narcisista», «No me aparece una ilusión», «El abismo en mi cabeza», «La música me está salvando»

Si piensas en el suicidio o te preocupa alguien. El 024 es la línea de atención a la conducta suicida: gratuita, confidencial, 24 horas, con chat, y atiende también a familiares. El Teléfono de la Esperanza, en el 717 003 717, acompaña en crisis a cualquier hora. Con peligro inmediato, el 112.

Si eres menor de edad, o te preocupa un menor. La Fundación ANAR atiende en el 900 20 20 10 y en el 116 111, también a familias y docentes.

Si sufres violencia de género o violencia sexual. El 016, que no deja rastro en la factura.

Si eres LGTBI y vives en Madrid. COGAM ofrece asesoría psicológica gratuita (91 523 00 70; WhatsApp 602 25 22 43). El Programa Madrileño de Información y Atención LGTBI atiende con cita en el 91 701 07 88. La Línea Arcoíris de FELGTBI+ está en el 91 360 46 05.

Si eres una persona LGTBI mayor. La Fundación 26 de Diciembre, en el 910 028 417.

Si eres LGTBI migrante o refugiado. Kifkif.

Si has sufrido una agresión por LGTBIfobia en Madrid. El servicio municipal de atención a víctimas, en el 604 953 169.

Si quieres empezar un tratamiento. Tu médico de familia en el centro de salud, que puede derivarte a salud mental. Si vas por la privada, comprueba que la profesional sea psicóloga sanitaria colegiada; en Madrid, en el Colegio Oficial de la Psicología de Madrid.

Si buscas información y apoyo como paciente o familiar. La Confederación Salud Mental España, en consaludmental.org.

Si estás fuera de España. Llama al número de emergencias de tu país.

Para periodistas, creadores y quien quiera compartir esto

Si vas a hablar de esta serie en un medio, un pódcast, un vídeo o una red social, te agradezco mucho que lo hagas. Y te pido algunas cosas, que son las mismas que recomienda la OMS:

  • Incluye siempre los teléfonos de ayuda, como el 024, y el número de emergencias.
  • No uses titulares sensacionalistas ni detalles de los abusos. Lo que cuento se puede resumir sin ellos.
  • No hables de métodos ni presentes el suicidio como una salida.
  • Si citas mis diagnósticos, hazlo con sus nombres completos y sin convertirlos en etiquetas: depresión mayor de gravedad elevada, fobia social, trastorno de estrés postraumático, trastorno de evitación y ansiedad.
  • Recuerda que no nombro a nadie. Por favor, no intentes identificar a las personas de las que hablo.
  • Pon el acento en la ayuda: en que pedirla funciona y en que hay profesionales y asociaciones preparados.

Si tienes dudas sobre cómo tratar el tema, en mis preguntas frecuentes y en mi página hay información sobre mí y sobre cómo contactar.

Por qué hablar de esto siendo artista LGTBI

Hay una razón más para contar todo esto, y tiene que ver con quién soy. Soy un artista queer de Madrid, y sé que en el colectivo LGTBI los problemas de salud mental pesan más. Muchos estudios lo relacionan con el llamado estrés de minorías: el rechazo, el acoso en el colegio, tener que esconderse, la discriminación.

Durante décadas, además, a las personas LGTBI se nos trató como enfermas solo por ser quienes somos. La homosexualidad no salió de la lista de enfermedades de la Organización Mundial de la Salud hasta 1990. Esa historia hace que a muchos nos cueste hablar de salud mental: como si reconocer una depresión fuera dar la razón a quienes nos llamaban enfermos.

No es así. Ser LGTBI no es un trastorno. Lo que hace daño es lo que nos hacen. Y precisamente por eso es tan importante que podamos hablar de nuestra salud mental sin miedo, pedir ayuda y encontrar profesionales que nos entiendan.

Glosario mínimo

Algunas palabras que aparecen a lo largo de la serie:

Ficha de la canción «Ruido en mi mente» con su carátula: disco «Ojalá Se Pudiera Viajar a Gayfolk», letra y producción de Mike Sain't Louis
  • Abuso narcisista: expresión que se usa para describir un patrón de manipulación, desprecio y control en una relación. No es un diagnóstico clínico.
  • Bullying o acoso escolar: agresiones repetidas, físicas, verbales o sociales, entre compañeros en el entorno escolar.
  • Trauma: daño psicológico que puede dejar una experiencia muy dolorosa o amenazante.
  • TEPT: trastorno de estrés postraumático.
  • Depresión mayor: trastorno del estado de ánimo que va mucho más allá de la tristeza y que se trata.
  • Fobia social: miedo intenso a situaciones sociales en las que uno puede ser juzgado.
  • Trastorno de evitación: patrón amplio de inhibición e hipersensibilidad a la crítica.
  • Superviviente: forma respetuosa de referirse a quien ha sufrido abusos, y también a quien ha perdido a alguien por suicidio.
  • Estrés de minorías: el desgaste que produce la discriminación continuada sobre la salud mental.

Qué puedes hacer tú para romper el tabú

No hace falta ser psicóloga ni tener una historia como la mía para ayudar a que la salud mental deje de ser un tema prohibido. Hay gestos pequeños que, sumados, cambian el clima de una casa, de una oficina o de un grupo de amigos:

  • Pregunta de verdad. «¿Cómo estás?» puede ser una fórmula o una pregunta. Hazla pregunta, y quédate a escuchar la respuesta.
  • No te rías de lo que no es gracioso. Los chistes sobre «locos», sobre el suicidio o sobre quien va al psicólogo hacen que quien lo está pasando mal se calle.
  • Comparte los teléfonos. Que el 024 sea un número tan conocido como el 112 depende también de que lo pongamos en circulación.
  • Habla de tu propia salud mental, si puedes y quieres. Cuando alguien cercano cuenta que va a terapia, otros se atreven.
  • Exige recursos. La salud mental pública necesita más profesionales y menos listas de espera. Firmar, votar y hablar de ello también es prevención.
  • Recuerda las fechas. El 10 de septiembre es el Día Mundial para la Prevención del Suicidio y el 10 de octubre, el Día Mundial de la Salud Mental. Son buenas excusas para sacar el tema.
  • Cuida el lenguaje. Decir «morir por suicidio» en lugar de «cometer suicidio» parece un detalle, pero quita culpa y estigma.

Cada una de estas cosas es pequeña. Juntas hacen que alguien, en algún sitio, se sienta con permiso para decir que no está bien.

Lo que me gustaría que pasara

Me gustaría que esta página la encontrara alguien que hoy no sabe a quién contárselo. Que leyera uno de los textos y pensara: a mí también me pasa. Y que, después, marcara un número o pidiera una cita.

Me gustaría también que la leyera alguien que tiene cerca a una persona que está mal, y que gracias a esto se atreviera a preguntarle cómo está de verdad.

Y me gustaría que, poco a poco, hablar de depresión, de trauma, de terapia o de suicidio fuera tan normal como hablar de cualquier otra cosa de salud. Ese es el sentido de todo esto.

Si hoy lo necesitas

No tienes que pasarlo solo. Estos son los números para hoy:

  • 024: conducta suicida. Gratis, confidencial, 24 horas, chat.
  • 112: emergencias.
  • Teléfono de la Esperanza: 717 003 717.
  • Fundación ANAR: 900 20 20 10 y 116 111.
  • 016: violencia de género y sexual.

Pedir ayuda funciona. Con apoyo, las cosas cambian.

Preguntas frecuentes

¿De qué trata la serie de salud mental de Mike Sain't Louis? Es una serie de textos en primera persona en la que Mike habla abiertamente de su salud mental: dos relaciones con personas que entendió que eran narcisistas, el bullying y los abusos sexuales que sufrió de niño, su diagnóstico a los 41 años, la terapia y la prevención del suicidio. Cada texto incluye recursos de ayuda.

¿Qué le diagnosticaron a Mike Sain't Louis a los 41 años? Según cuenta él mismo, recibió cinco diagnósticos a esa edad: depresión mayor de gravedad elevada, fobia social, trastorno de estrés postraumático, trastorno de evitación y ansiedad. Cuenta que una buena psicóloga le está ayudando a seguir adelante.

¿Por qué cuenta Mike Sain't Louis su historia? Para ayudar a otras personas que estén pasando por algo parecido, aportar algo a la conciencia social y contribuir a que el suicidio deje de ser un tabú.

¿Dónde pedir ayuda si pienso en el suicidio? En España, llama al 024, la línea de atención a la conducta suicida, gratuita y disponible las 24 horas. Si hay peligro inmediato, al 112. Fuera de España, al número de emergencias de tu país.

¿Nombra Mike Sain't Louis a las personas de las que habla? No. La serie no incluye nombres ni detalles de los abusos. Mike la plantea como una forma de ayudar, no como un ajuste de cuentas.

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