
Por Mike Sain't Louis ·
No me despiertes al niño, que hoy viene con chupete
Una habitación infantil con su cuna de barrotes, un osito de peluche en la estantería y estrellas en la pared. Hasta ahí, todo normal. Luego miras a los protagonistas: un hombre con traje azul de cuadros y camisa abierta y, a su lado, otro tatuado y con barba que lleva gorrito de encaje, babero, pañal y chupete. Van de la mano. La portada de «No me despiertes al niño» provoca carcajada y doble lectura al mismo tiempo.
El título es una frase que todos hemos oído en casa, dicha en susurros y con amenaza implícita. Sacarla de contexto y ponerla encima de esta imagen la convierte en otra cosa, mucho más pícara. El niño, aquí, gasta barba y tatuajes.
Me encanta ese humor que juega con lo familiar y lo vuelve camp sin perder la ternura. La cuna, el peluche y las estrellas de la pared hacen de decorado perfecto para el chiste.
Bajito, por si acaso. Que el niño tiene el sueño ligero.