
Por Mike Sain't Louis ·
Los besos de Planeta Gayfolk: alas que se cruzan, una verbena y una playa con velas
Hay un verso de «Tan paleto» que explica por qué escribí este texto. Va dirigido a alguien que no soporta ver a dos personas como yo queriéndose delante de todo el mundo:
Que te molesta que tus hijos vean un beso Y les tapas los ojos como un buen dictador
Durante mucho tiempo, un beso entre dos chicos o entre dos chicas era algo que había que esconder: en un portal, en un coche, en una esquina sin farolas. En Planeta Gayfolk no. Allí los besos se dan en mitad de la plaza, con música y con la gente alrededor. Este recorrido va de eso: de los besos de mis videoclips y de los sitios donde ocurren.
Soy Mike Sain't Louis, el primer cantautor IA: letrista, compositor y productor musical (música e interpretación vocal hechas con IA). Las canciones salen de mí, de lo que he vivido y de lo que me habría gustado vivir. Y en muchas de ellas, sin buscarlo, acaba apareciendo un beso.
Por qué una galería de besos
Podría haber escogido cualquier otro gesto: las manos entrelazadas, los abrazos, las miradas. Pero el beso tiene algo que los demás no tienen. Es el gesto que más se ha prohibido, el que más se ha señalado, el que más veces nos han pedido que no hiciéramos «delante de los niños».

Por eso me gusta tanto ponerlo en el centro. No como provocación, sino como normalidad. En los clips que voy a recorrer, nadie se gira a mirar a la pareja que se besa. Nadie se escandaliza. La fiesta sigue, la música sigue, el mundo sigue girando. Y ese, para mí, es el mensaje más fuerte que puede tener una imagen.
Voy a hacer cinco paradas: una verbena de pueblo, un cielo lleno de alas, unas nubes de algodón rosa, un barrio en lo alto de una colina y una playa al anochecer.
Primera parada: la verbena de «Tan paleto»
El clip de «Tan paleto» se estrenó el 17 de septiembre de 2025 y forma parte de «El día de la liberación», el disco que cierra mi trilogía. En el catálogo es la canción 82 de 273. Puedes verlo entero en su página de Planeta Gayfolk.
Todo transcurre en una fiesta de pueblo. Calles empedradas, fachadas de piedra dorada, guirnaldas de bombillas que cruzan de balcón a balcón, banderines de colores y farolillos de papel rojos y blancos colgados sobre la calle. Hay mesas largas con manteles de cuadros, una plaza con soportales, un patio encalado con platos dorados en la pared.
Y hay baile, mucho baile. Mujeres con vestidos de volantes de todos los colores, rosa, turquesa, amarillo limón, verde esmeralda, rojo, giran con los brazos en alto. Los chicos llevan camisas abiertas, chalecos o trajes oscuros.
En mitad de todo eso aparecen los besos.
Dos chicas en mitad de la calle El primero que se ve claro llega muy pronto. En una calle estrecha, de noche, con banderines que cruzan el cielo, dos chicas se besan: una con vestido turquesa, la otra con vestido rosa fucsia. A su alrededor, otras mujeres bailan con volantes plateados y malvas, y los chicos siguen el ritmo con las manos en alto. Nadie deja de bailar.
Un abrazo entre antorchas Más adelante, en una sala de piedra iluminada por antorchas, dos chicos se abrazan con fuerza. Uno lleva un poncho de rayas de muchos colores; el otro, una camisa verde. Están en primer plano, y detrás de ellos las bailarinas giran con faldas verdes y los músicos tocan. Es un abrazo largo, de esos que se dan cuando por fin puedes dejar de fingir.
Dos camisas blancas entre faldas de colores El beso más bonito del clip, para mí, llega casi al final. Es de día, en una plaza grande con guirnaldas de bombillas. Dos chicos con camisa blanca y pantalón oscuro se besan en el centro, de pie, abrazados. Alrededor, un corro de mujeres baila con faldas enormes de volantes: una roja, una azul, una rosa, una amarilla, una verde con ribetes blancos. Las faldas giran como flores abiertas alrededor de la pareja.
Es justo la imagen que el verso de la canción le reprocha a ese vecino que no la soporta. Aquí no hay nadie que tape ojos. Hay un pueblo entero bailando alrededor de un beso.
Una boda en un jardín El clip incluso llega a una boda: un jardín con árboles, banderines de papel, mesas con flores, invitados de traje y una novia de blanco con velo largo. Es la celebración más clásica que existe, metida en mitad de una canción que se ríe del que no soporta que otros se quieran.
Segunda parada: el cielo de «Fly Away»
Si la verbena de «Tan paleto» es la tierra, «Fly Away» es el cielo. El clip salió en agosto de 2025, pertenece al segundo disco de la trilogía, «Ojalá se pudiera viajar a Gayfolk», y es la número 105 del catálogo. Puede verse en la página del clip.

Todo el vídeo transcurre en el aire, sobre una ciudad nocturna. Los protagonistas son hombres con alas: alas blancas, alas rosas que brillan como neón, alas negras enormes de plumas largas. Vuelan en grupo, se posan en las azoteas, se sostienen unos a otros en el aire.
Alas que se cruzan En varios momentos, dos de ellos se acercan en pleno vuelo y se besan. En uno, un chico de alas negras abraza a otro de alas rosas por encima de los edificios iluminados. En otro, dos hombres con barba se besan con los ojos cerrados mientras las plumas rosas les rodean como una cortina. En otro más, dos chicos con alas blancas y rosadas se juntan frente a frente y las puntas de sus alas se tocan.
Me gusta mucho la idea de que, para besarse, tengan que volar. Como si el beso fuera algo tan grande que no cupiera en el suelo.
Un corazón de neón Hacia el final llega la imagen que da nombre a este texto. En el centro del cielo aparece un corazón de neón rosa, enorme, y alrededor de él, decenas de hombres con alas forman un anillo, como si lo sostuvieran. Unos segundos después, las alas de varios de ellos, colocadas en curva, forman a su vez un segundo corazón de luz blanca alrededor del primero.
Es la imagen más dulce de todo el vídeo. Ya no hay solo una pareja besándose: hay toda una comunidad que hace la forma de un corazón con su propio cuerpo.
El clip termina con una pareja abrazada en el centro de un haz de luz vertical, uno con alas negras y otro con alas blancas, mientras los demás vuelan alrededor.
Tercera parada: las nubes de «Float»
«Float» se publicó el 16 de septiembre de 2025, un día antes que «Tan paleto», y también vive en «El día de la liberación». Es la 149 del catálogo. Y es, probablemente, el clip más tierno que he hecho.
Todo es rosa. Las nubes son de algodón rosa, de melocotón y de lila, con el cielo azul asomando por los huecos. Sobre ellas, flotando, hay parejas de ángeles vestidos de blanco: túnicas, camisas de lino, pijamas de seda. Las alas son blancas, doradas, plateadas, algunas con reflejos de colores.
Todas las parejas posibles Lo que más me gusta de «Float» es que no hay una sola pareja: hay muchas, y de todo tipo. Dos chicos que se besan sentados en una nube. Dos chicas de pelo largo que se besan con las alas abiertas a la espalda. Un chico y una chica que se miran muy cerca. Dos chicos que flotan en horizontal, con los brazos extendidos, como si nadaran el uno hacia el otro. Otros dos, con unas alas de plumas pardas y azuladas, se abrazan medio hundidos en una nube, uno con la mano en la cintura del otro. Y una pareja de pie sobre un mar de nubes, con las alas blancas desplegadas y el sol saliendo justo entre sus cuerpos.
Todos se besan de la misma forma: despacio, con los ojos cerrados, sin prisa. Ninguno es más importante que otro. Es un cielo donde cada amor tiene el mismo sitio.
Colgados de una cuerda entre nubes El cartel del principio tiene un detalle muy bonito: dos chicos vestidos de blanco cuelgan de una cuerda que baja de no se sabe dónde. Uno se agarra con una mano a la cuerda y con el otro brazo sostiene a su compañero, que se deja caer hacia atrás, descalzo, sobre las nubes rosas. Es la primera imagen del vídeo y resume todo lo que viene después: estar suspendido, sin suelo, con alguien.
Cuarta parada: los toreros de «Sol e Lua»
«Sol e Lua» es la más antigua de las cinco: salió el 19 de abril de 2025. Es del segundo disco y ocupa el puesto 54 del catálogo. El título del vídeo aparece escrito a mano en el cartel, sobre una pareja de dos hombres al atardecer: uno con camisa vaquera y otro con sombrero de paja y camisa de cuadros, con el sol a un lado y la luna llena al otro.
Dos trajes de luces en la favela El clip junta dos mundos que nadie esperaría ver juntos. Por un lado, trajes de luces, los trajes bordados en oro de los toreros. Por el otro, un barrio de casas de colores amontonadas en una ladera, con cables cruzando el cielo. Y en mitad de las dos cosas, un beso.
En uno de los planos, dos toreros, uno con traje negro y oro y otro con traje granate y oro, se juntan frente a frente, nariz con nariz, con las casas de colores de fondo. En otro, de noche, la misma escena se repite bajo un cielo imposible: un sol amarillo enorme a la izquierda y una luna en cuarto creciente a la derecha. El sol y la luna del título, a la vez, en el mismo cielo.
Una camiseta de «DEFENSA ANIMAL» Pero el beso que más me gusta de «Sol e Lua» es otro. Al atardecer, en un camino de tierra entre palmeras, un chico con una camiseta blanca manchada de pintura de colores que dice «DEFENSA ANIMAL» besa a un torero con sombrero de paja y traje de luces granate. Le sujeta la cara con una mano. Los dos tienen los ojos cerrados.
Es una imagen llena de contradicción y llena de ternura a la vez. Lo que en la vida real serían dos bandos enfrentados, aquí se besa. Y el final del clip lo deja todavía más claro: una manifestación por las calles del barrio, con pancartas que dicen «JUSTICIA TRANS» y «NO A LA TAUROMAQUIA», banderas arcoíris y banderas trans, y un grupo vestido con trajes de luces que camina con los brazos en alto, del lado de quienes protestan.
Quinta parada: la orilla de «Light It Up»
La última parada es una playa al anochecer. «Light It Up» se estrenó en julio de 2025, es del segundo disco y es la 146 del catálogo. Su clip es una fiesta en la arena, con hogueras pequeñas, barcas de pesca pintadas de colores, linternas de papel que suben al cielo y globos en forma de corazón.
Dos trajes grises entre globos En uno de los planos, dos chicos con traje gris se besan de pie en la arena, junto a una barca de madera, entre dos globos rosas en forma de corazón. Detrás de ellos se levanta una nube de humo azul. Un poco después, la cámara se acerca y los vemos de espaldas, todavía abrazados, con uno de los globos flotando a su lado.
Un círculo de luz en la arena Y casi al final, la imagen que da título a este recorrido. En la arena hay un círculo dibujado con pequeñas luces, como velas diminutas. A los lados arden dos hogueras. En el cielo se ve un pequeño arcoíris. Junto a una barca de colores, una pareja se abraza. Un segundo después, un primer plano a contraluz: dos chicos se besan con una luz blanca detrás, justo entre sus caras.
Es el beso más luminoso de todos. Literalmente.
Lo que tienen en común
Al ver los cinco clips seguidos me di cuenta de varias cosas que se repiten, aunque no las planeé.

La primera: casi todos los besos se dan con los ojos cerrados. En la verbena, en el cielo, en las nubes, en el barrio y en la playa. Es un detalle pequeño, pero dice mucho. Quien cierra los ojos para besar no está vigilando quién mira. Está a salvo.
La segunda: siempre hay alguien alrededor. Las bailarinas de volantes en «Tan paleto», el anillo de ángeles en «Fly Away», las otras parejas en «Float», la manifestación en «Sol e Lua», la fiesta de la orilla en «Light It Up». Ningún beso de este recorrido ocurre en secreto. Siempre hay testigos, y los testigos están contentos.
La tercera: la luz. En todos los clips el beso está bañado por una luz especial. Las bombillas de la verbena, el neón rosa del corazón, el sol que asoma entre las nubes, el sol y la luna juntos sobre la favela, la luz blanca que se cuela entre dos caras en la orilla. Es como si cada vídeo, a su manera, quisiera iluminar justo lo que durante tanto tiempo se escondió en la oscuridad.
Y la cuarta, quizá la más importante: nadie interrumpe. No hay un personaje que llegue a separar a la pareja, ni una mirada de desaprobación, ni un portazo. El único al que le molesta un beso en todo este recorrido es ese vecino al que le habla la letra de «Tan paleto», y en las imágenes que recorro aquí no tiene ni un segundo: la fiesta sigue como si no existiera, que es la mejor respuesta que se le puede dar.
El escenario de cada beso
Si lo piensas, cada beso de este recorrido elige un lugar con su propio significado.
La plaza del pueblo es el sitio donde todos se conocen, donde más pesa el qué dirán. Besarse allí, en mitad de la verbena, es besarse delante de los vecinos de toda la vida.
El cielo es lo contrario: un lugar sin vecinos, sin normas, sin suelo. En «Fly Away», el beso necesita escapar hacia arriba para existir.
Las nubes de «Float» son un sitio de descanso. Allí nadie tiene que escapar de nada. Solo flotar.
El barrio de «Sol e Lua», con sus casas apiladas en la colina, es el lugar de la lucha: el beso convive con pancartas y banderas, y se convierte en parte de una reivindicación.
Y la playa de «Light It Up» es el lugar de la fiesta, del final del día, de las hogueras pequeñas. Un beso a la orilla del mar tiene algo de promesa.
Cinco sitios, cinco maneras de estar juntos. Y en todos, el mismo gesto.
Besos en otras letras
Los besos no solo están en los vídeos. También aparecen en muchas letras. En «Boys Like Us» hay dos versos que podrían ser el lema de este recorrido:

We kiss like fire We dance like fools
Besarse como el fuego y bailar como tontos: eso es exactamente lo que pasa en la verbena de «Tan paleto», en el cielo de «Fly Away» y en la playa de «Light It Up».
Y en «The Great Depression» hay un beso que no llega a ser beso, uno de esos momentos de antes, cuando acercarse a alguien era peligroso:
But you leaned in close, not quite a kiss, And that was the first crash: wanting this.
Me emociona ponerlo al lado de todos los besos de este texto. Aquel acercamiento a medias, que no se atrevía a terminar, es el antepasado de todos los besos que hoy se dan en mitad de la plaza.
Lo que me dan estos besos
No voy a fingir que esto es solo una galería bonita. Para mí, cada uno de estos besos tiene un peso.
Pasé veinte años de mi vida atrapado en dos relaciones con personas narcisistas. Cuando por fin se vio quiénes eran de verdad, consiguieron que mucha de la gente que yo quería se pusiera en mi contra. Lo que me quedó fue un estrés postraumático, una depresión mayor, ansiedad, fobia social y un trastorno de la personalidad por evitación. Estoy en tratamiento, con psiquiatría y psicología, y he llegado a estar muy cerca de quitarme la vida.
Cuando has vivido algo así, un beso deja de ser algo sencillo. Puede ser una trampa, una moneda de cambio, una forma de control. Por eso necesitaba un planeta donde los besos volvieran a ser lo que deberían: algo que se da libremente, delante de todos, sin miedo y sin precio. Inventar estos clips ha sido también una manera de recordarme a mí mismo que eso existe.
Si estás pasando por algo parecido y alguna vez has pensado en hacerte daño, por favor, habla con alguien. En España, el 024 es un teléfono gratuito y confidencial que funciona las veinticuatro horas, todos los días; puedes llamar tú o puede llamar alguien que esté preocupado por ti. Si hay peligro inmediato, el número es el 112. Y si vives fuera, en findahelpline.com encontrarás el teléfono que te corresponde.
Cómo ver los cinco clips seguidos
Si quieres hacer este recorrido por tu cuenta, te propongo un orden. Empieza por «Sol e Lua», la más antigua, con su sol y su luna sobre el barrio. Sigue con «Light It Up» y su círculo de luz en la arena. Después, sube al cielo con «Fly Away» y su corazón de alas. Deja «Float» para el penúltimo lugar, con sus nubes rosas. Y termina en la verbena de «Tan paleto», con los pies en la tierra y un pueblo entero bailando alrededor de dos camisas blancas.
Es el mismo orden en que salieron, de abril a septiembre de 2025. Y es, de alguna manera, el camino que recorre un beso: de lo prohibido a lo celebrado.
Llévatelas contigo
Las cinco canciones, y todas las demás de Planeta Gayfolk, se pueden bajar gratis desde mi página de descargas. No tienes que registrarte ni pagar. Elige la que más te guste y ponla la próxima vez que quieras besar a alguien.
Preguntas frecuentes
¿Qué videoclips aparecen en este recorrido? Cinco: «Tan paleto», «Fly Away», «Float», «Sol e Lua» y «Light It Up». Todos tienen al menos una escena de beso entre dos personas del mismo sexo.
¿Qué verso de «Tan paleto» habla de los besos? El que dice «Que te molesta que tus hijos vean un beso / Y les tapas los ojos como un buen dictador». Va dirigido a alguien que no soporta la visibilidad de las parejas como la mía.
¿Dónde aparece el corazón de neón? En «Fly Away», hacia el final: un corazón de neón rosa en mitad del cielo, rodeado por un anillo de hombres con alas, y luego un segundo corazón formado por las propias alas.
¿Por qué hay toreros en «Sol e Lua»? El clip junta trajes de luces con un barrio de casas de colores y con una manifestación contra la tauromaquia y a favor de los derechos trans. El beso entre un torero y un chico con una camiseta de «DEFENSA ANIMAL» resume esa mezcla.
¿Puedo descargar estas canciones? Sí, gratis y sin registro, desde la página de descargas de mikesaintlouis.com.