
Por Mike Sain't Louis ·
Roar Roar: cuando el silencio se convierte en rugido
Rugir dos veces. No una, dos. El título ya avisa de que Roar Roar no es una canción para escuchar con el volumen bajo ni de fondo mientras haces otra cosa. Es una declaración de fuerza, y está escrita en inglés, como si quisiera que el rugido cruzara fronteras.
El texto de esta pieza habla de transformación. De algo que nace del silencio y termina en grito, de un pulso que se niega a apagarse. Para mí esa es la idea central: no hay rugido sin una época previa de callarse. Primero te tragas las cosas, y un día dejan de caberte dentro.
Para los que fueron silenciados
Lo que más me importa de esta canción es a quién está dedicada. A quienes han sido silenciados, juzgados o borrados, y aun así eligieron brillar. En el universo de PLANETA GAYFOLK eso tiene mucho sentido. Muchas de las letras del proyecto hablan de relaciones que te hicieron pequeño, de gente que te puso en duda, de sentirte el raro de la sala. Roar Roar es la respuesta a todo eso, condensada en un sonido animal.
Me gusta que ponga la palabra supervivencia al lado de la palabra belleza. Romper con lo que te ataba tiene algo de feo, de doloroso, de ruidoso. Pero también tiene algo bonito, y la canción lo reconoce sin complejos.
El final es una invitación directa: «Turn up the volume». Sube el volumen. Siente la tormenta. Deja que tu rugido se oiga en todo el universo. Es casi un manifiesto, y como tal funciona mejor si lo haces tuyo.
¿Cuándo ponerla? El día que decidas decir algo que llevas tiempo callando. Antes de una conversación difícil. Saliendo del portal después de haber cerrado una etapa. O simplemente un lunes en que necesites recordar que tienes voz y que puedes usarla.
Se la dedicaría a cualquiera que todavía no haya rugido. Que sepa que tiene permiso, y que nadie va a pedirle que baje el tono.