
Por Mike Sain't Louis ·
Goodbye: una lágrima y los ojos cerrados
Una lágrima. Solo una, bajando por la mejilla de un chico que tiene los ojos cerrados y la cabeza echada hacia atrás, como si estuviera aguantando el golpe o como si por fin lo soltara. Todo en blanco y negro salvo la palabra que lo explica todo, Goodbye, en un rosa suave que casi parece una caricia.
Me gusta que la portada no dramatice más de la cuenta. No hay maletas, ni puertas cerrándose, ni nadie alejándose por un pasillo. Está el momento justo después: cuando ya se ha dicho adiós y queda el cuerpo procesándolo. El pendiente en forma de cruz, los tatuajes del cuello, el pelo revuelto. Detalles de alguien que se ha quedado a solas con su piel.
Hay despedidas que se gritan y otras que se respiran. Esta tiene toda la pinta de ser de las segundas.
Escúchala cuando necesites cerrar algo sin hacer ruido, o cuando quieras llorar un poco y que nadie te pregunte por qué.