
Por Mike Sain't Louis ·
Esta canción es una mierda (y lo dice ella misma)
Antes de que nadie lo diga, lo dice el título. Me parece la mejor manera de desactivar a un crítico: quitarle la frase de la boca y ponerla en la portada, en mayúsculas.
Lo que hay dentro es más manifiesto que canción al uso. Va dirigida a los que opinan sin entender, a los que critican por criticar, a los que confunden la honestidad con la locura y el arte con una fórmula. Es una lista de enemigos muy reconocible para cualquiera que haya hecho algo y lo haya enseñado en internet.
Me gusta cómo la letra cuenta su propio origen: nació del cansancio, pero también de la risa. Esa doble raíz lo explica todo. Hay hartazgo, claro, pero no amargura. La idea es decir: vale, pensad lo que queráis, que aquí sigo, escribiendo, creando y provocando.
Hay una frase que es el centro del tema: si te molesta mi autenticidad, el problema no es mi canción, es tu filtro. Una manera muy clara de devolver la pelota. Se habla mucho de filtros en redes, de los que suavizan la piel y borran las ojeras. Aquí el filtro es el del que mira, el prejuicio con el que se escucha.
También hay una reflexión sobre la época, que vive de etiquetas y juicios rápidos, donde todo se clasifica y casi nada se siente. Frente a eso, la canción se niega a pedir perdón por hacer arte desde las emociones. Es protesta, carcajada y declaración, todo a la vez. Y deja una idea que reconforta: lo que duele hoy, mañana será historia.
Al final asoma el planeta GayFolk, con su historia, sus chihuahuas y su verdad, como recordatorio de que todo esto forma parte del mismo universo.
Habla del derecho a seguir creando aunque te digan que lo tuyo no vale. A quién se la dedicaría está claro: a todos los que alguna vez han dejado un comentario destructivo sin aportar nada. Y también a quien lo ha recibido y ha seguido adelante.
Escúchala con una sonrisa torcida. Y si no te gusta, tranquilo: el título ya te ha dado la razón.