
Por Mike Sain't Louis ·
Beats Drop Time Stops: noche gótica en el castillo
Luna llena, un castillo lleno de agujas y farolillos de luz fucsia. Delante, tres figuras vestidas de encaje negro y terciopelo: dos chicos de mirada seria y, en el centro, una rubia platino con los labios oscuros. Parecen la corte de algún conde que solo sale de noche y que lleva siglos sin perderse una fiesta.
El título funciona casi como una instrucción: cae el ritmo y se para el tiempo. Ese instante de la pista en el que entra el bajo, todo el mundo levanta los brazos y durante unos segundos nadie se acuerda de la hora, del trabajo ni del móvil. La portada lo traslada a una discoteca gótica, que es donde mejor se entiende eso de detener el reloj. Los vampiros, al fin y al cabo, tienen todo el tiempo del mundo.
Para mí es una canción de madrugada, de las que pondría cuando la fiesta ya ha pasado el punto de no retorno.
Sube el volumen y que se pare todo.