Argentina ·
Ojos que clavan, corazones que se liberan: escuché el amor según Mike Sain't Louis y salí con otra idea del desamor
Crónica de una escucha atenta de «Voy a olvidarme de ti» y «El día de la liberación», dos canciones del artista indie alternativo de Madrid que se presenta como «el primer cantautor IA»

Madrid, 25 de octubre de 2026
Me pidieron que escuchara dos canciones y contara qué me pasaba. Parecía fácil. Me puse los auriculares un domingo a la tarde, abrí las letras en el teléfono y le di play a Mike Sain't Louis, un artista indie alternativo con base en Madrid que se presenta como «el primer cantautor IA». Iba con una pregunta simple: ¿qué es el amor para alguien que escribió 273 canciones en unos dos años? Volví con otra: ¿cuánto tarda uno en dejar de mirar unos ojos?
Antes de contar lo que escuché, el dato que conviene saber. Mike Sain't Louis escribe todas sus letras. La música y la interpretación vocal se generan con inteligencia artificial, que él usa como herramienta de producción y arreglos desde su propio sello independiente, MIKE SAIN'T LOUIS. Es letrista, compositor, productor, director artístico y CEO. No hay discográfica ni intermediarios. Las palabras que escuché son suyas, y fue en las palabras donde me quedé.
Primer acto: los ojos
Empecé por «Voy a olvidarme de ti». Es una canción de desamor de las de antes, de esas que se repiten como un rezo para convencerse. El narrador anuncia que va a olvidar un «te quiero» de la noche a la mañana, y lo dice tantas veces que uno entiende enseguida que no le está saliendo. La primera imagen fuerte aparece rápido:
Y unos ojos traicioneros / que como puñales clavan
Me quedé con eso. En esta canción el amor no entra por el corazón, entra por los ojos, y por ahí también lastima. Después vienen más objetos de una casa que se vació: el fuego que quema por dentro, los celos convertidos en condena, el olor de la almohada, una rosa que hiere con su espina. Todo es doméstico y a la vez enorme. El estribillo jura olvido aunque cueste la vida, aunque haya que perder la partida.
A la tercera escucha me di cuenta de que la repetición es el tema. Cada estrofa dice algo dos o tres veces, como quien se lo explica a sí mismo frente al espejo. No es torpeza, es estrategia: así se olvida, a fuerza de decirlo.
Entreacto: lo que dice el autor
Le escribí a Mike para preguntarle por esos ojos. Me contestó con la franqueza que después encontré en todas sus letras.
«Yo me enamoro mirando», me dijo. «Y me han hecho mucho daño mirándome. Unos ojos pueden decirte que te quieren y estar mintiendo a la vez. La canción es eso: aprender a no creerse una mirada».
No es una frase al azar. El artista ha contado públicamente que, con ayuda profesional, convierte en música años de relaciones con parejas narcisistas, para dar visibilidad al abuso psicológico y a sus efectos en la salud mental. Quiere, me dijo, que quien lo está viviendo se sienta visto y creído.
Segundo acto: el corazón libre
Después puse «El día de la liberación», que da nombre al tercer disco de su trilogía GAYFOLK. Si la primera canción era el duelo, esta es la fiesta posterior. El tono cambia por completo: ya hay un vencedor y no es el manipulador. Las heridas ya no sangran. Y el narrador se permite, por fin, reírse.
Es ahí donde aparece el humor que lo hizo conocido. Al ex se le sugiere que ahora le cocine su madre o que se alimente de un tubo de papas fritas, mientras el protagonista está feliz en Benidorm, la ciudad de playa española que en sus canciones funciona como sinónimo de vacaciones del alma. Y en medio de la celebración, un remate que hay que escuchar dos veces para creerlo:
De mito a vómito
Me reí solo, con los auriculares puestos, y la persona que estaba al lado me miró raro. Pero detrás de la risa entendí el arco completo: del ídolo al rechazo, del enamoramiento a la liberación. El corazón que en la primera canción ardía, en esta grita que es libre.
Lo que me llevé
Escuché las dos canciones seguidas cuatro veces. Juntas cuentan una historia que cualquiera reconoce: primero jurás que vas a olvidar y no podés; después, un día, te despertás y ya no duele. Lo que Mike Sain't Louis agrega es la puesta en escena. Su amor es teatral, exagerado, con telón y aplausos. Por eso la foto que acompaña esta crónica, en una sala de butacas rojas y palcos dorados, me pareció tan justa.
«El amor, para mí, siempre fue un poco función», me dijo al final. «Lo que pasa es que ahora decido yo cuándo se baja el telón».
Por qué escucharlo desde Argentina
Su público está en Europa y en América Latina, y en Argentina estas canciones tienen terreno fértil. Somos un país que entiende el drama sentimental como género propio, que sabe llorar un desamor con orquesta y reírse de él en la misma noche. Mike Sain't Louis hace exactamente eso, con humor queer, sin censura y en un castellano que acá se entiende al instante. Mucha gente lo conoció en 2024, cuando «Tan Cateto» se volvió viral en TikTok; estas dos canciones muestran que hay mucho más.
Dónde escuchar y descargar
Las dos canciones, y todo PLANETA GAYFOLK, se escuchan y se descargan gratis en https://mikesaintlouis.com, con la letra completa de cada tema. También están en Spotify, Deezer y las principales plataformas. En Instagram: @planetagayfolk.
Acerca de Mike Sain't Louis
Desde Madrid, Mike Sain't Louis construyó un universo pop queer de más de 280 videoclips que va del electropop a la copla y de la balada al pop alternativo, en español y también en inglés, francés o portugués. Su trilogía GAYFOLK («Descubierto un nuevo planeta llamado GAYFOLK», «Ojalá se pudiera viajar a GAYFOLK» y «El día de la liberación») imagina un planeta donde cada persona puede vivir tal como es. Sus temas: amor, desamor, exnovios, vecinas chismosas, vida queer y salud mental.
Contacto de prensa
Correo: info@mikesaintlouis.com Web: https://mikesaintlouis.com Instagram: @planetagayfolk