Colombia ·
Lo que queda después del portazo: crónica de una tarde escuchando los silencios de Mike Sain't Louis
Un periodista se sienta con las letras del artista indie alternativo de Madrid que se presenta como «el primer cantautor IA» y descubre que, entre el descaro y la carcajada, lo más elocuente es lo que no se dice

Madrid, 25 de octubre de 2026. Llegué a las canciones de Mike Sain't Louis esperando ruido. Eso es lo que promete casi todo en su catálogo: títulos que no se pueden decir en voz alta en un almuerzo familiar, exnovios despachados con nombre y apodo, humor que no pide permiso. Me puse los audífonos, abrí la web, descargué un par de temas con sus letras y me senté a escuchar con el cuaderno en la mano. Tres horas después, lo que tenía anotado no eran los gritos. Eran las pausas.
Primero, las presentaciones. Mike Sain't Louis es un artista indie alternativo con base en Madrid que se presenta como «el primer cantautor IA». Escribe todas sus letras; la música y la interpretación vocal se generan con inteligencia artificial, que usa como herramienta de producción y arreglos. Es compositor, productor musical, director artístico y CEO de su propio sello independiente, MIKE SAIN'T LOUIS. En unos dos años ha publicado 273 singles y más de 280 videoclips bajo el nombre de PLANETA GAYFOLK. A mucha gente le llegó en 2024, cuando «Tan Cateto» se volvió viral en TikTok.
La primera canción: el relato que se cae
Empecé por la que tiene el título más imposible de citar en este medio, «Ese Pinocho nunca me comía el chocho». La primera escucha es pura carcajada incómoda. Pero en la segunda, con la letra delante, me fijé en cómo arranca: con una carta casi cortés a un «querido morenazo».
Se te está cayendo el relato
Ese verso me quedó dando vueltas. El narrador cuenta lo que el otro esperaba: que lo encontraría destrozado, débil, pidiéndole que volviera, llorando y desesperado. Y luego, nada de eso. «Vaya sorpresa». No hay súplica. La canción se construye sobre una ausencia: la del hombre roto que el ex daba por hecho.
Lo que sí hay es burla —mucha, con apodos de corral y avisos que no repetiré aquí— y un final de dos palabras que funciona como un portazo: hasta nunca y adiós. Después de eso, la letra vuelve al principio. Es como si el narrador repitiera la escena para comprobar que de verdad ya no duele.
Cuando le pregunté por esa forma de cerrar, Mike fue directo: «La venganza más grande no es gritar. Es que el otro descubra que ya no te importa lo que diga. Lo demás es decoración, y en mis canciones la decoración puede ser muy escandalosa».
La segunda: unas elecciones en otro planeta
Para cambiar de aire puse «Vota Malena Gracia». Aquí la historia es otra, casi una película de ciencia ficción con lentejuelas. Según el texto con el que Mike presentó el videoclip, en el universo GAYFOLK estalla una crisis: Donald Trump y Elon Musk quieren comprar el planeta de la libertad y el arte queer. Para evitarlo se convocan elecciones galácticas, y Malena Gracia y Noemí Argüelles se presentan como símbolos de una resistencia llena de color.
Es un homenaje a Malena Gracia, escribió él, a su espíritu y a la lucha por la diversidad, el amor y la ironía camp frente a la codicia y el poder. Una flor frente al acero.
Y otra vez, el silencio. Lo que no aparece es el discurso. No hay mitin ni programa electoral: hay una figura pop convertida en candidata y una sonrisa enorme frente a dos magnates. La respuesta política es la belleza. Callar el sermón y dejar que hable la imagen.
Lo que no se dice también suena
Al terminar la tarde le escribí a Mike para preguntarle si los silencios eran intencionales. Me contestó con una idea que reconocí en sus textos: «Escribo para nombrar lo que tantas personas callan. Con ayuda profesional, estoy convirtiendo en música años de relaciones con parejas narcisistas, y ahí aprendí que el silencio también puede ser una forma de abuso. Por eso en mis canciones el silencio lo elijo yo. Cuando decido no contestar, no es miedo. Es el final».
Esa frase ordenó mis notas. En su catálogo hay dos clases de silencio: el que te imponen y el que tú decides. El primero duele y él lo denuncia. El segundo es el del bloqueo, el del «hasta nunca», el del portazo. Y ese lo convierte en canción como quien celebra.
Una foto que tampoco habla
La imagen que acompaña esta crónica parece pensada para el tema: Mike en un invernadero, de brazos cruzados, mirando a cámara sin una sonrisa. Alrededor, hojas enormes y luz filtrada. Nada que explicar. Solo esa mirada que dice «ya está».
Por qué escucharlo en Colombia
En Colombia sabemos bastante de canciones de despecho. Este es un despecho distinto: queer, burlón, con menos lágrimas y más portazos, y contado en un español que se entiende a la primera. Para quien quiera asomarse sin compromiso, toda la música se descarga gratis, con su letra, sin suscripciones.
Dónde escuchar y descargar
Las dos canciones de esta crónica, el resto de los 273 singles y la trilogía GAYFOLK —«Descubierto un nuevo planeta llamado GAYFOLK», «Ojalá se pudiera viajar a GAYFOLK» y «El día de la liberación»— se escuchan y se descargan gratis en https://mikesaintlouis.com. También están en Spotify, Deezer y las principales plataformas. Instagram: @planetagayfolk.
Acerca de Mike Sain't Louis
Mike Sain't Louis escribe desde Madrid canciones que dicen lo que otros callan. Artista indie alternativo y «primer cantautor IA», es el autor de todas sus letras y dirige su propio sello, MIKE SAIN'T LOUIS. Su pop alternativo queer, descarado y camp, va de la balada al electropop y a la copla.
Contacto de prensa
Mike Sain't Louis Correo: info@mikesaintlouis.com Web: https://mikesaintlouis.com Instagram: @planetagayfolk