Costa Rica ·
Lo puse a las once de la noche y me dejó respirar: mi visita a la playa de «Ride the Wave», donde un planeta gigante cuelga sobre el mar
Crónica personal de un oyente que se asomó al videoclip más sereno de Mike Sain't Louis, el artista indie alternativo de Madrid que se presenta como «el primer cantautor IA»

Madrid, 25 de octubre de 2026
Les confieso algo: la primera vez que puse «Ride the Wave» lo hice mal. Fue a media tarde, entre un correo y otro, con tres pestañas abiertas y el celular vibrando. No me dijo nada. Luego leí lo que su autor, Mike Sain't Louis, escribió en su blog sobre ese video, y una frase me hizo volver: si lo ponés a media tarde con prisa, no funciona; si lo ponés cuando ya apagaste el resto de pantallas, sí.
Así que esperé. A las once de la noche, con la casa en silencio y solo el ruido de la lluvia en el techo, lo puse otra vez. Y entendí.
Quién está detrás de esta playa
Para quien no lo conozca: Mike Sain't Louis es un artista indie alternativo que vive en Madrid y se presenta como «el primer cantautor IA». Escribe todas sus letras, compone, produce y dirige su propio sello independiente, MIKE SAIN'T LOUIS. La música y la interpretación vocal las genera con inteligencia artificial; él pone la idea, la palabra y la dirección artística, y además monta los videos. Todo junto forma un mundo inventado que se llama PLANETA GAYFOLK: 273 sencillos y más de 280 videoclips levantados en unos dos años de trabajo.
«Ride the Wave» es la pista 243 de ese catálogo y forma parte de «El día de la liberación», el tercer disco de su trilogía. El video se publicó en YouTube el 4 de noviembre de 2025, un martes, a las once y veinticinco de la noche, hora de Madrid. Dura poco más de cuatro minutos. Me gustó saber que él también lo subió de noche. Se nota.
Un video sin historia, y qué alivio
No hay trama. No hay personajes que discutan ni giros de guion. Hay agua, hay luz y hay gente que camina despacio. Yo, que vivo rodeado de contenido que me grita para que no me vaya, sentí esos cuatro minutos como un permiso.
El autor cuenta que, debajo del video, dejó un texto corto en inglés. Lo describe como «more than a song», más que una canción, y enseguida dice para qué sirve: «a way to breathe again», una forma de volver a respirar. Habla de cielos de neón y de reflejos en calma, y de un latido que flota entre los dos. Termina con una promesa sobre el planeta: ahí no existe el miedo, nadie te controla, y lo que queda es moverse al compás y estar en la luz.
Él mismo dice que, releído casi un año después, ese texto no describía una canción sino un estado: el de después de algo, el de cuando por fin dejás de apretar los dientes. Yo no sé qué le pasó a él, pero sé exactamente de qué estado habla.
El rótulo y el muchacho de lila
El video arranca con el título en letra cursiva de neón rosado, como esos rótulos de bar de playa, con un halo suave alrededor. Detrás, de espaldas, un muchacho vestido de lila camina descalzo por la orilla. El agua que pisa no es azul: es violeta y brilla, como si cada ola trajera escarcha. Al fondo bajan rayos de luz blanca en diagonal.
Me impresionó que empiece de espaldas. El muchacho no saluda, no posa, no nos mira. Simplemente se va hacia el mar. Mike Sain't Louis lo explica mejor que yo: es como si el video te dijera que no vengas a mirar a nadie, sino a acompañar a alguien que camina.
El planeta que no da miedo
Y entonces aparece la imagen que me hizo poner pausa. Una muchacha con un vestido de baño rosado fosforescente camina por la orilla con los brazos un poco abiertos, como quien guarda el equilibrio en la arena mojada. Detrás de ella, en el cielo, un planeta gigante con franjas crema, naranja y café, rayado como Júpiter. A su lado, una franja de aurora verdosa se descuelga hacia el mar.
Es una imagen imposible y, sin embargo, tranquilísima. Un planeta así de cerca debería dar miedo: arrastrar las mareas, oscurecer el día. Pero ella sigue caminando como si nada. Pensé en las noches en que todo lo que nos preocupa parece enorme, colgado justo encima de la cabeza, y en lo raro y lo hermoso que sería poder caminar debajo sin encogerse.
Por qué lo recomiendo desde Costa Rica
Aquí sabemos de playas, de atardeceres que se apagan rápido y de lo que significa ir al mar para volver a respirar. Este video no es Guanacaste ni el Caribe, es una playa inventada en otro planeta, pero la sensación es muy nuestra: sentarse frente al agua y dejar que el cuerpo baje el volumen. Si andás con ansiedad o simplemente cansado, regalate esos cuatro minutos. Con audífonos y la luz apagada.
La letra todavía no está publicada en la web, así que no les puedo citar ningún verso. Pero no hace falta. Este es de esos temas que se entienden con los ojos cerrados.
Dónde verlo y escucharlo
«Ride the Wave» y todo el catálogo de Mike Sain't Louis se escuchan y se descargan gratis en https://mikesaintlouis.com, con la letra de cada canción cuando está publicada. También está en Spotify, Deezer y las principales plataformas. Más en su blog: https://mikesaintlouis.com/blog/un-planeta-gigante-sobre-la-orilla-ride-the-wave-surfistas-de-neon-y-un-faro-en-planeta-gayfolk
Acerca de Mike Sain't Louis
Mike Sain't Louis es un artista indie alternativo de Madrid que se define como «el primer cantautor IA». Su proyecto PLANETA GAYFOLK se organiza en una trilogía —«Descubierto un nuevo planeta llamado GAYFOLK», «Ojalá se pudiera viajar a GAYFOLK» y «El día de la liberación»— sobre el viaje a un planeta donde cada persona puede vivir tal como es. Sus canciones, queer, con humor y sin censura, van del electropop a la copla y de la balada al pop alternativo. En 2024, «Tan Cateto» se hizo viral en TikTok.
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