Saltar al contenido
← Todas las notas de prensa

Argentina ·

La prueba del dictado: Mike Sain't Louis explica por qué su oído decide más que cualquier algoritmo

El artista indie alternativo de Madrid que se presenta como «el primer cantautor IA» cuenta cómo elige una sola versión entre decenas, con dos canciones como ejemplo: «Los fuegos artificiales de Móstoles» y «Me fui sin correrme»

Retrato de frente de un hombre de pelo negro y rizado y barba corta, con saco de lino blanco sobre una musculosa blanca y un tatuaje en el pecho, mirando a la cámara delante de una pared blanca.
Mike Sain't Louis sobre fondo blanco: sin escenario ni decorado, como una página antes de la primera palabra.

Madrid, 25 de octubre de 2026. Cuando se habla de música hecha con inteligencia artificial, casi todo el mundo imagina un botón. Se aprieta y sale una canción. Mike Sain't Louis, artista indie alternativo radicado en Madrid que se presenta como «el primer cantautor IA», describe otra escena: él con auriculares, la letra impresa al lado y una lista de versiones de la misma canción que pueden ser cinco o pueden ser varias decenas. De todas ellas sobrevive una. La decisión no la toma la máquina. La toma su oído.

Un oficio que no se ve

Mike Sain't Louis escribe todas sus letras y trabaja como compositor, productor musical, director artístico y CEO de su propio sello independiente, MIKE SAIN'T LOUIS, sin discográfica ni intermediarios. La música y la interpretación vocal se generan con una herramienta de inteligencia artificial que él usa para la producción y los arreglos. Lo que no delega es el criterio.

Ese trabajo, repetido canción tras canción, explica cómo llegó a reunir en unos dos años un catálogo de 273 singles y más de 280 videoclips bajo el nombre de PLANETA GAYFOLK. No fue rápido. Generar una versión lleva minutos; escuchar, comparar y descartar lleva días.

«Me siento como aquellos correctores de pruebas de las editoriales antiguas», explica el artista. «Nadie se acuerda de ellos si hacen bien su trabajo. Pero si se les escapa una errata, sale impresa en miles de ejemplares. Con una canción pasa igual».

La prueba del dictado

Su método tiene un nombre casero. La primera escucha la hace siguiendo la letra, como quien lee una partitura. La segunda, si la versión sobrevivió, la hace sin mirar el papel y se pregunta algo muy básico: ¿podría copiar la letra solo con lo que oigo?

No exige dicción de noticiero. Exige que lleguen enteras las palabras que sostienen la canción: el título, la rima que remata, la palabra donde está el chiste. «Hay versiones preciosas en las que las palabras se funden y la frase llega como un murmullo», cuenta. «En otra música eso será una virtud. En la mía casi siempre es un problema, porque mis canciones viven de lo que dicen».

Otro filtro es el acento. El castellano carga el peso de cada palabra en una sílaba concreta, y una herramienta puede ponerlo donde no va. Cuando eso pasa con una palabra clave, la versión se descarta sin discusión. La música, insiste, tiene que estar al servicio de la letra, como un buen vestido al servicio de quien lo lleva.

Ejemplo uno: «Los fuegos artificiales de Móstoles»

Pocas canciones de su catálogo ponen a prueba ese oído como esta. «Los fuegos artificiales de Móstoles» es casi un inventario de memoria: lugares y nombres de otra época, desde las montañitas y la clase de gimnasia hasta la casa de Isa, el chalet de Estela, una asociación juvenil ecologista y las fiestas del barrio. En medio de esa enumeración aparece la borrachera viendo los fuegos artificiales de Móstoles y un estribillo absurdo sobre unos borrachos del parque que «estaban flow».

Una lista así solo funciona si cada nombre se entiende. Si un apellido se emborrona, la escena desaparece. En este tipo de letra, la versión elegida no es la más vistosa sino la que deja que cada recuerdo pase al frente, uno detrás de otro, como fotos en una caja de zapatos.

Ejemplo dos: «Me fui sin correrme»

El segundo caso pide otra cosa: no claridad de lista, sino actitud. En su nota sobre la canción, Mike Sain't Louis la resume así: una chica, una noche cualquiera, un chico que prometía mucho hasta que se quedó dormido. Ella se va, sin rabia, sin culpa y sin pedir permiso, y al llegar a casa decide terminar la historia por su cuenta.

La canción habla de ese momento en que una mujer elige no esperar más, deja atrás el mito del placer ajeno y rompe el silencio que todavía pesa sobre la masturbación femenina. Su idea central es que desearse también es quererse. Elegir la versión de un tema así, explica el artista, es buscar el tono exacto: ni dramático ni de chiste fácil. «Tenía que sonar a alguien que ya decidió», dice. «Si sonaba a disculpa, la tiraba».

Lo que se pierde y lo que se gana

Descartar tiene su costo. Muchas veces, entre las versiones que quedan afuera, hay melodías muy lindas que nunca escuchará nadie. Mike lo asume como parte del oficio. Lo que gana a cambio es coherencia: un catálogo enorme en el que cada canción, sea electropop, copla, balada o pop alternativo, se entiende y dice exactamente lo que él escribió.

Para el público argentino, acostumbrado a valorar la letra en tradiciones muy distintas, esta forma de trabajar ofrece una entrada interesante al debate sobre la IA en la música: acá la herramienta propone y una persona edita con el oído. Sus canciones están en español y también en inglés, francés o portugués, y muchas se apoyan en un humor directo y camp que se disfruta sin necesidad de conocer Madrid.

Dónde escuchar

Las dos canciones, como las 273 del catálogo, se escuchan y se descargan gratis en mikesaintlouis.com, cada una con su letra completa. También están en Spotify, Deezer y las principales plataformas.

Acerca de Mike Sain't Louis

Mike Sain't Louis es un artista indie alternativo de Madrid que se presenta como «el primer cantautor IA». Escribe sus letras, dirige cada producción y publica desde su sello MIKE SAIN'T LOUIS. Mucha gente lo conoció en 2024, cuando «Tan Cateto» se viralizó en TikTok. Su trilogía GAYFOLK, de «Descubierto un nuevo planeta llamado GAYFOLK» a «El día de la liberación», pasando por «Ojalá se pudiera viajar a GAYFOLK», narra el viaje a un planeta donde cada persona puede vivir como es.

Contacto

https://mikesaintlouis.com info@mikesaintlouis.com Instagram: @planetagayfolk