Tu nombre fue casa para todo este mundo. cuando yo caía, me alumbraste profundo. ✨
Released on 1 Feb 2026
Lyrics
Juan Pablo, Segundo… Juan Pablo, Segundo… Yo te vi en la plaza como un hombre de verdad, sin trono en la mirada, sin miedo a la ciudad. Hablabas despacito, pero se abría el lugar, como si el corazón supiera arrodillarse y caminar. Traías en los ojos un invierno y un perdón, y un modo de decir “no” sin romperle a nadie la voz. Y yo, que iba por dentro peleándome con Dios, te entendí sin entender: me bastó tu compasión. Cuando el ruido manda y todo quiere herir, tu paz no era un discurso: era quedarse y resistir. Y en medio de este siglo, tan rápido y tan duro, tu fe sonaba limpia… como agua sobre el muro. Juan Pablo, Segundo… Juan Pablo, Segundo, tu nombre fue casa para todo este mundo. Juan Pablo, Segundo… Juan Pablo, Segundo, cuando yo caía, me alumbraste profundo. Juan Pablo, Segundo… Juan Pablo, Segundo, tu “no tengáis miedo” me sostuvo por dentro. Juan Pablo, Segundo… Juan Pablo, Segundo, y empecé a ser valiente… y a vivir más honesto No fue sólo un aplauso, fue aprender a sostener al que llega hecho polvo, al que no sabe creer. Fuiste padre sin ruido, fuiste pulso en la canción de los que van con la vida partiéndoles la voz. Yo no te vuelvo estatua, yo te vuelvo claridad: la valentía tranquila que no busca señalar. Esa manera tuya de mirarnos de frente, como diciendo: “hijo, no te vendas. No te ausentes”. Juan Pablo, Segundo… Juan Pablo, Segundo, tu nombre fue casa para todo este mundo. Juan Pablo, Segundo… Juan Pablo, Segundo, cuando yo caía, me alumbraste profundo. Juan Pablo, Segundo… Juan Pablo, Segundo, tu “no tengáis miedo” me sostuvo por dentro. Juan Pablo, Segundo… Juan Pablo, Segundo, y empecé a ser valiente… y a vivir más honesto Totus tuus en la sangre, sin gritarlo en la pared, amar sin el aplauso, sostener sin poseer. Si el miedo me hace que queme, si me quiere confundir, pon tu mano en mi pecho: que me vuelva a decidir. No te pido que el dolor desaparezca de repente, te pido que sea digno, que no me vuelva indiferente. Y si me caigo al suelo, que mi orgullo quede mudo, que yo aprenda tu secreto: ser humano y no ser muro Juan Pablo, Segundo… Juan Pablo, Segundo, tu nombre fue casa para todo este mundo. Juan Pablo, Segundo… Juan Pablo, Segundo, cuando yo caía, me alumbraste profundo. Juan Pablo, Segundo… Juan Pablo, Segundo, tu “no tengáis miedo” me sostuvo por dentro. y empecé a ser valiente… y a vivir más honesto



