
Por Mike Sain't Louis ·
Viva la alegría, con abanico y traje de lamé
Si la portada de Viva la alegría tuviera sonido, sería el de una orquesta de verbena junto al mar. Es una imagen con aire de cartel turístico de los años sesenta, con colores tostados por el sol, palmeras, playa llena y casas blancas subiendo por la colina.
En el centro, una sonrisa de oreja a oreja, tupé alto, barba, pecho tatuado y una chaqueta dorada de lamé que brilla como si fuera de purpurina. En la mano, un abanico abierto en rojo y negro, desplegado hacia la cámara como quien saluda a la orilla.
El título, en rojo y verde con letras de cartelería antigua, es casi un brindis. Me gusta lo poco que disimula: es una invitación a pasarlo bien, con ese punto camp de la España del destape playero y las postales con flamenca. Escúchala cuando necesites que alguien te recuerde que el verano también puede ser una actitud.