
Por Mike Sain't Louis ·
Perverso Narcisista: el traje, la máscara y el abrigo de plumas
Fíjate en el fondo antes que en el primer plano. Detrás del chico del abrigo de plumas blancas hay un señor de traje impecable, corbata bien ajustada y una máscara de calavera con una cruz en la frente. Está en su despacho, entre lámparas verdes de banquero y madera oscura, como quien manda sin levantar la voz.
Para mí esa es la clave de Perverso Narcisista: lo peligroso casi nunca va delante. Va detrás, colocándose la corbata, con una sonrisa pintada que no se mueve.
El de delante, tatuado hasta el cuello y envuelto en plumas, mira a cámara con cara de saber perfectamente quién tiene a la espalda. No parece asustado. Parece cansado de fingir que no lo ve.
El título no deja mucho margen a la interpretación, y las letras rojas, como de cartel de película de terror, tampoco. Es un nombre de diagnóstico de sobremesa, de esos que se sueltan entre amigas cuando por fin entiendes lo que te pasó.
Ponla con el volumen alto y piensa en quién llevaba la máscara en tu historia.