
Por Mike Sain't Louis ·
Nana para adultos: satén dorado y corazones rojos
Esta nana no es para dormir a los niños. Basta con mirar la portada de Nana para adultos para entenderlo.
La escena es un dormitorio de exceso maravilloso: alfombras y cojines de pelo rosa, una lámpara antigua encendida, plantas, cuadros y luz cálida de madrugada. Sobre todo eso, dos chicos recostados. Uno lleva un pijama de satén dorado abierto y gafas; el otro, delante, un pijama negro estampado con corazones rojos, también abierto, mirando a cámara con media sonrisa. Encima, el título en letras de neón fucsia, como el rótulo de un local nocturno.
Me encanta la idea de convertir una canción de cuna en algo para mayores. Las nanas siempre han servido para calmar, para acompañar ese momento de entrar en el sueño. Aquí la habitación invita a todo menos a dormir, y esa contradicción ya es medio chiste.
Lo que pasa dentro de la canción, prefiero que lo escuches tú. Yo la pondría tarde, con la luz baja y sin ninguna prisa por apagar la lámpara.