Saltar al contenido
← Canción a canciónCómo leer una letra mientras la escuchas

Por ·

Cómo leer una letra mientras la escuchas

Hay gente que lee las letras de las canciones y gente que no. Yo soy de los primeros desde siempre, y como escribo todas las letras de PLANETA GAYFOLK, tengo cierto interés en que tú también lo seas. Pero no quiero convencerte de que lo hagas. Quiero contarte cómo lo hago yo, por si te sirve.

Porque leer una letra mientras suena la canción no es lo mismo que leer un poema. Es una actividad rara, con sus propias reglas, y casi nadie te las explica.

El texto va detrás o va delante

Lo primero que notas cuando lees y escuchas a la vez es que nunca vas al mismo ritmo. O el ojo se adelanta, o se queda atrás. Leer es más rápido que escuchar. Si no te frenas, terminas la estrofa antes que la música y te quedas mirando el final de la página, esperando a que la canción te alcance.

Mi truco es poner el dedo, o el cursor, en la línea que está sonando. Parece cosa de niño que aprende a leer. Lo es. Funciona igual.

La otra opción, que uso cuando ya conozco la canción, es leer siempre una línea por delante. Así el texto te avisa de lo que viene y la música te lo confirma. Es una forma de escuchar con expectativa. Tiene algo de hacer trampa, pero de la buena.

Lo que la música le hace a las palabras

Aquí está lo interesante. Una letra escrita y una letra cantada no dicen exactamente lo mismo.

En el papel todas las palabras pesan parecido. En la canción no. Hay palabras que se estiran, que se repiten, que se quedan solas en un compás. Hay sílabas que se comen. Hay frases que en el papel parecían tranquilas y que con la música se vuelven una queja. Cuando lees y escuchas a la vez, ves esas diferencias en directo. Ves dónde la música subraya y dónde pasa de puntillas.

Para mí, como autor, esto es lo más revelador. Yo escribo la letra y luego produzco la música con herramientas de inteligencia artificial, que dirijo: pruebo, descarto y elijo hasta que el resultado se parece a lo que tenía en la cabeza. Muchas veces descarto una versión porque acentúa la palabra equivocada. En el papel la frase está bien. Cantada con el peso donde no toca, pierde todo el sentido. Si lees mientras escuchas, notarás que en las versiones que publico eso está cuidado. O eso intento.

Una cosa que a mucha gente le choca al leer una letra es lo repetitiva que parece. Un estribillo que vuelve tres o cuatro veces, escrito en la página, puede parecer pereza. Escuchado, no.

La repetición en una canción no es redundancia. Es cómo funciona la memoria. La primera vez que oyes un estribillo lo entiendes. La segunda lo reconoces. La tercera ya lo esperas, y ahí está el placer. Cuando lees la letra entera conviene saltarte las repeticiones con la vista y fijarte en si algo cambia. A veces cambia una sola palabra en el último estribillo, y esa palabra es toda la canción.

No te digo que en mis canciones pase siempre. Te digo que es algo que buscar.

El humor se lee distinto

Mis letras tienen mucho humor, con camp y con aire de copla. Y el humor escrito tiene un problema: le falta el tiempo. Un chiste necesita una pausa antes del remate. En el papel esa pausa no existe, o la pone el lector a su manera.

Cuando lees y escuchas a la vez, la música te marca la pausa. Ves la frase completa en la página, pero el remate te llega cuando la canción quiere. Es un efecto curioso: sabes lo que viene y aun así te hace gracia. Igual que cuando un amigo te cuenta un chiste que ya conoces pero lo cuenta bien.

Al revés también pasa. Hay frases que en el papel parecen solo graciosas y que, con la música, se quedan un segundo más de la cuenta y empiezan a doler. Eso me gusta mucho. Es lo que más me gusta de la copla, de hecho: que la exageración, sostenida un poco más, deja de ser chiste.

Dónde leerlas

Por cuestiones prácticas: en mikesaintlouis.com cada canción tiene su propia página con el videoclip, la letra completa y el enlace a Spotify. Puedes tener el videoclip en una mitad de la pantalla y la letra en la otra. O la canción en el móvil y la letra en el ordenador. Lo que te resulte cómodo. Hay también una sección de letras ordenadas de la A a la Z, que es útil si recuerdas un título pero no dónde lo oíste.

La web está en español y en inglés. Si alguien te pasa una canción mía y no habla español, la página en inglés le ayuda a seguirla. No es lo mismo que entenderla en el idioma original, pero es mejor que quedarse fuera.

Leer y escuchar a la vez cansa. No lo hagas con todo. Yo lo hago con una canción, a veces dos, y luego dejo que el resto suene sin mirar. Si conviertes cada escucha en una lectura atenta, acabas tratando la música como deberes, y la música no es deberes.

Elige una canción que te intrigue. Léela mientras suena. Luego escúchala otra vez sin mirar la letra. Esa segunda escucha, la que viene después de leer, es mi favorita. Ya sabes lo que dice y por fin puedes dejarte llevar.

Las letras completas están en mikesaintlouis.com.

Compartir